Dina Boluarte cumple un mes en la presidencia de Perú en medio de protestas

Por Mónica Martínez

Lima, (EFE).- La presidenta de Perú, Dina Boluarte, cumple un mes en el cargo, al que accedió por sucesión constitucional tras la destitución de Pedro Castillo, tiempo en el que ha afrontado violentas protestas en todo el país que siguen activas con el saldo de 28 muertos y decenas de heridos.

Como vicepresidenta electa en las urnas, Boluarte asumió la presidencia para completar el periodo de Castillo, que debía culminar en 2026, pero de inmediato las calles le recordaron el enojo de la población con la clase política en general y decidió rápidamente plantear un proyecto legislativo para el adelanto de las elecciones generales en abril de 2024.

Imagen de archivo de la abogada Dina Boluarte saluda tras ser juramentada como nueva presidenta del Perú en la sede del Congreso en Lima (Perú). EFE/ Paolo Aguilar

Sin embargo, el anuncio del adelanto de comicios tampoco calmó las protestas, pues distintas organizaciones sociales, sobre todo del sur del país, exigen también su salida de la Presidencia, el cierre del Parlamento y la convocatoria de una asamblea constituyente para redactar una nueva carta magna.

La jefa de Estado ha hecho permanentes llamados al diálogo a los grupos de manifestantes y se ha reunido con distintas organizaciones políticas, gremiales y empresariales para encontrar un clima de calma que le permita dirigir el gobierno en este periodo de transición, como lo ha denominado.

No obstante, el Ministerio Público ya ha abierto una indagación preliminar en su contra, al igual que a varios ministros, por la muerte de 28 personas en las manifestaciones de protesta de diciembre pasado, las mismas que empezaron apenas juró al cargo, por el presunto uso excesivo de la fuerza del Ejército, que salió a recuperar el orden público en apoyo a la Policía Nacional, después de la declaratoria de emergencia.

Policías y manifestantes se enfrentan en las inmediaciones del aeropuerto de Juliaca en Juliaca (Perú). EFE/Aldair Mejía

El foco de las protestas de diciembre, y la consecuente represión, estuvo en las surandinas ciudades de Andahuaylas y Ayacucho, pero en otros puntos del territorio hubo decenas de bloqueos de carreteras y la toma de varios aeropuertos, que forzaron el cierre de sus operaciones.

Después de una tregua por Navidad, las protestas se reanudaron esta semana y se han concentrado en la región de Puno, fronteriza con Bolivia, donde los manifestantes intentaron tomar el viernes el aeropuerto de la ciudad de Juliaca y en el enfrentamiento con la Policía han terminado alrededor de 36 personas heridas, entre civiles y policías.

Se elevan a 36 los heridos y se reanudan enfrentamientos

Policías y militares resguardan las inmediaciones del aeropuerto de Juliaca, hoy Juliaca (Perú). EFE/Aldair Mejía

Juliaca (Perú), 7 ene (EFE).- Los heridos por las manifestaciones de protesta en Perú se elevaron este sábado a 36 personas, en tanto que los enfrentamientos con la Policía Nacional se reanudaron en las inmediaciones del aeropuerto de Juliaca, en la surandina región de Puno, fronteriza con Bolivia.

De acuerdo al último reporte del Ministerio de Salud, compartido en Twitter, existen 36 personas hospitalizadas a consecuencia de las manifestaciones de los últimos días, de las cuales 34 están en Puno, una en la región Arequipa y otra en Apurímac.

«Todos los pacientes reciben atención médica permanente», indicó el ministerio y agregó que cinco personas ya recibieron el alta médica en Lima, Arequipa y Junín.

Asimismo, el ministerio denunció que una ambulancia del Centro de Salud Melgar en Puno fue agredida por manifestantes, mientras se dirigía al Hospital Carlos Monge Medrano con tres heridos, y que el vehículo quedó inoperativo.

En Juliaca, una de las ciudades más pobladas de Puno, los manifestantes intentaron nuevamente este sábado tomar las instalaciones del aeropuerto, que el viernes cerró sus operaciones temporalmente por las protestas, según constató Efe en el lugar.