Irán encadena las sentencias a muerte por las protestas

Teherán (EFE).- La Justicia iraní anunció este miércoles tres nuevas condenas a muerte contra personas acusadas de participar en las protestas que sacuden el país, lo que elevan a cinco las sentencias a la horca emitidas desde el domingo.

Las tres últimas sentencias fueron emitidas por un tribunal revolucionario de Teherán contra un preso acusado de matar a un policía con un vehículo, otro por herir con arma blanca a un guardia de seguridad y un tercero por dañar bienes públicos y “causar terror”, informó la agencia de noticias Mehr.

Ese medio de comunicación especificó que los abogados de los condenados estuvieron presentes en el juicio y afirmó que pueden apelar la sentencia en un tribunal superior.

Esas condenas a la horca se suman a la emitida ayer por otro tribunal revolucionario en Teherán contra una persona acusada por «atacar a una persona con un cuchillo, prender fuego a una motocicleta y declarar la guerra contra el Estado”.

Tiendas cerradas en el centro de la ciudad capital de Teherán, Irán, durante las protestas.
Tiendas cerradas en el centro de la ciudad capital de Teherán, Irán. EFE/STR

El domingo la Justicia iraní emitió la primera sentencia a muerte contra un acusado de participar en las protestas por “incendiar un edificio gubernamental, perturbación del orden público, reunión y conspiración para cometer crímenes contra la seguridad nacional”.

Los cinco condenados estaban además acusados de por “guerra contra dios”, término usado en la justicia iraní para describir grandes crímenes contra el Estado o el islam y “corrupción en la tierra”, que engloba una serie de delitos contra la seguridad pública y la moral islámica.

La muerte de Amini, inicio de las protestas en Irán

Irán vive protestas desde la muerte el 16 de septiembre de Masha Amini, tras ser detenida tres días antes por la Policía de la moral por llevar mal puesto el velo islámico, que están siendo duramente reprimidas por la fuerzas de seguridad.

Las autoridades judiciales han acusado a más de 2.000 personas de diversos delitos por su participación en las movilizaciones, en las que se pide el fin de la República Islámica, muchas de las cuales se enfrentan a penas de muerte.

Además, al menos 326, entre ellos 43 menores de edad, han muerto en la represión policial, según la a ONG Iran Human Rights, con sede en Oslo.

Las protestas están protagonizadas sobre todo por jóvenes y mujeres al grito de «mujer, vida, libertad», lanzan consignas contra el Gobierno y queman velos, uno de los símbolos de la República Islámica y algo impensable no hace mucho.

Muchos iraníes viven dos vidas, una pública en la que cumplen con las estrictas normas de comportamiento de la República Islámica y otro privada en la que rompen todos esos preceptos, una dinámica con la que quieren acabar las protestas que sacuden Irán.