Las consecuencias globales de la guerra en Ucrania

Naciones Unidas, 21 sep (EFE).- Las consecuencias globales de la guerra en Ucrania han marcado la apertura de la Asamblea General de la ONU.

Muchos líderes han alertado de la fuerte división internacional, la crisis económica y el problema del hambre, acentuados todos por la invasión rusa.

Los llamamientos a la paz se han sucedido en la primera jornada de la gran reunión anual de Naciones Unidas, en la que han tenido especial protagonismo el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, y el francés, Emmanuel Macron.

Ambos, aunque desde posturas bastante distintas, se han convertido en dos de las principales vías de contacto abierto con Moscú y Kiev y dedicaron buena parte de sus discursos al conflicto.

Erdogan anunció que va a redoblar sus esfuerzos para poner fin a la guerra «en base a la integridad territorial y la independencia de Ucrania» y pidió a toda la comunidad internacional que respalde esta gestiones.

Mientras, Macron opinó que la paz «solo es posible» si «soberanamente» Kiev quiere y Rusia acepta «de buena fe» que la soberanía de Ucrania sea «respetada, su territorio liberado y su seguridad protegida».

El presidente francés, Emmanuel Macron, en su momento de su intervención ante la Asamblea General de la ONU. EFE/EPA/Peter Foley

El jefe de Estado galo usó su intervención para pedir a los países que se están manteniendo al margen de esta guerra un posicionamiento claro, para no ser «cómplices» de Moscú en esta invasión.

Scholz pide apoyo a Ucrania

Unas horas más tarde ha sido el canciller alemán, Olaf Scholz, el encargado de advertir que el presidente ruso, Vladímir Putin, «sólo abandonará su guerra y sus ambiciones imperialistas si ve que no puede ganar», por lo que ha instado a apoyar a Ucrania por todos los medios.


«El presidente Putin está haciendo una guerra con un único objetivo: hacerse con Ucrania. La libre determinación y la independencia política no cuentan para él. Sólo hay una palabra para esto. Esto es imperialismo simple y llanamente»


En su primer discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas, el líder alemán ha subrayado que «el retorno del imperialismo no es sólo un desastre para Europa» sino también para todo el orden global pacífico.


Por ello, insistió en que no se puede ser «indiferente» ante esta guerra y la forma en la que termine y subrayó que Ucrania tiene que poder defenderse.

En su discurso, Scholz abordó además otras cuestiones como la crisis climática y la reforma del Consejo de Seguridad de la ONU, donde dijo que Alemania está dispuesta a «asumir más responsabilidad», como miembro permanente en caso de que se acuerden esos cambios.

Duro discurso del secretario general

El secretario general de la ONU, António Guterres, abría la reunión anual de líderes en la Asamblea General con una dura advertencia sobre la situación de un mundo cada vez más fracturado, desigual e incapaz de resolver los grandes problemas que afectan a todos.

«Tenemos un invierno de descontento global en el horizonte. Hay una intensa crisis de costo de la vida. La confianza se está desmoronando. Las desigualdades están explotando. Nuestro planeta se está quemando. La gente está sufriendo y los más vulnerables son los que más»

El jefe de Naciones Unidas insistió en que los grandes desafíos mundiales no pueden resolverse en solitario o con alianzas de países, sino que es necesaria una gran «coalición mundial».

Ucrania, en el foco de la ONU

Sobre la guerra en Ucrania, Guterres denunció que la invasión rusa ha desencadenado una «destrucción generalizada con violaciones masivas de los derechos humanos y la ley humanitaria internacional», se ha cobrado miles de vidas, ha desplazado a millones de personas y está afectando a miles de millones en todo el mundo.

Además, recordó que el conflicto está agravando la fractura internacional y que hoy hay «inmensos peligros para la paz y seguridad globales» y un «ruido de sables nucleares» que no hace más que agravar la inestabilidad.

La crisis económica también presente

Guterres abordó también la crisis económica y los efectos de la inflación galopante, sobre todo en los países más vulnerables.

«Unos 94 países -hogar de 1.600 millones de personas, sobre todo en África- se enfrentan a una tormenta perfecta: las consecuencias económicas y sociales de la pandemia, el aumento de los precios de alimentos y energía, una carga de deuda demoledora, una inflación vertiginosa y falta de acceso a financiación», señaló.

En respuesta, reclamó al G20 -el grupo que reúne a las economías más poderosas- un gran paquete de estímulo para aliviar esta crisis y rescatar los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Edición web: Mar Monreal