Líderes globales en la COP27, entre la solidaridad climática y de “petróleo responsable”

Sharm el Sheij (Egipto) (EFE).- Decenas de jefes de Estado y de Gobierno han visitado este lunes la COP27 de la ONU, donde han pedido resultados “concretos”, “solidaridad climática” y, en el caso de Emiratos Árabes Unidos -anfitrión de la próxima cumbre del clima-, ser el “proveedor responsable” de petróleo y de gas.

La 27ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de la ONU sobre Cambio Climático (COP27) ha arrancado con la llamada “cumbre de la implementación”, por la que han pasado ya decenas de mandatarios -entre ellos, los presidentes de España, Reino Unido, Francia, Italia y Colombia- y que el martes acogerá al resto de líderes mundiales.

Abdelfatah al Sisi, presidente de Egipto -país que preside este año la cumbre en su ciudad costera Sharm el Sheij-, ha instado a los estados representados en la conferencia a que entreguen «resultados claros y concretos» por el «bien de todos», y a que negocien además «con conciencia y flexibilidad» ante la urgencia climática.

António Guterres: Todos los gobiernos deben tasar los beneficios extraordinarios de las energéticas

El secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, reclamó este lunes a «todos los gobiernos» la implantación de impuestos sobre los beneficios extraordinarios obtenidos por las empresas de energías fósiles para abordar los problemas derivados del alza de los precios de la comida y la energía y los daños que sufren los países afectados por el cambio climático.

Guterres se expresó así durante su participación en la apertura de la Cumbre de la Implementación, como se denomina el foro de líderes mundiales que transcurre en el marco de la Cumbre del Clima COP27, y que desde este lunes y hasta mañana martes congrega a cerca de un centenar de jefes de Estado y de Gobierno en la ciudad egipcia de Sharm el Sheij.

El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, en la COP27 para pedir que se tasen los beneficios de las energéticas.
El secretario general de la ONU, António Guterres, habla durante la inauguración de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP27), en Sharm El-Sheikh, Egipto. EFE/Khaled Elfiqi

Reorientar los beneficios extraoridnarios para los más vulnerables

«Pido a todos los gobiernos que tasen los beneficios extraordinarios de las compañías de combustibles fósiles. Reorientemos el dinero para la gente que sufre con el alza de los precios de la energía y los alimentos y para los países que sufren pérdidas y daños causados por la crisis climática», enfatizó Guterres.

En referencia al tema de las pérdidas y daños, las indemnizaciones debidas a los países en desarrollo que sufren las consecuencias del cambio climático pero que apenas son responsables de las emisiones contaminantes que lo han causado, Guterres apuntó que esta reunión deberá acordar «un mapa preciso y con cronograma claro que refleje la escala de la urgencia del desafío».

«Este plan debe incluir arreglos institucionales efectivos para su financiación», acotó.
Para el secretario general de la ONU, obtener «resultados concretos» en este aspecto es la marca de agua que determinará «el compromiso de los gobiernos en el éxito de la COP27».

Pacto entre países ricos y pobres

Guterres también hizo un llamamiento para que las economías desarrolladas y emergentes establezcan un «pacto de solidaridad climática», para que todos los países «hagan el esfuerzo extra para reducir las emisiones esta década en línea con el objetivo de 1,5 grados».

Este acuerdo debe garantizar, además, que los países ricos y las instituciones internacionales «brinden asistencia financiera y técnica para ayudar a las economías emergentes a acelerar su propia transición hacia las energías renovables» y «poner fin a la dependencia de los combustibles fósiles».

También contempla «eliminar gradualmente el carbón en los países de la OCDE para 2030 y en todos los demás para 2040».
Para ello, recordó a Estados Unidos y China, las dos economías más grandes del mundo, que tienen «una responsabilidad particular de unir esfuerzos para hacer realidad este pacto», que representa la «única esperanza para alcanzar los objetivos climáticos».

España pide no relegar la lucha contra el cambio climático por la crisis

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pedido ante la Cumbre de Líderes de la COP27 el máximo compromiso político en la lucha contra el cambio climático y que no se use la crisis energética derivada de la guerra en Ucrania como excusa para relegarla ni «faltar a la palabra dada».

Durante su intervención en el plenario, con la que ha cerrado una apretada agenda en su única jornada en la cumbre del clima de Egipto (COP27), ha dicho que, por el contrario, la crisis debe ser «una motivación adicional para acelerar la transición ecológica» y ha defendido que así lo está haciendo la Unión Europea.

Sánchez ha pedido responder al cambio climático con una agenda ambiciosa, porque «nos va la vida en ello», y ha asegurado que los líderes participantes en la COP27 tienen «la exigencia moral de actuar con determinación y paso firme» y que España estará «a la altura» para avanzar en ese camino compartido.

Macron pide un «shock» financiero para ayudar a los países vulnerables al clima

El presidente Francés, Emmanuel Macron, pidió hoy un «shock» financiero para ayudar a luchar contra el cambio climático a los países pobres y emergentes -que a menudo son los más vulnerables a sus efectos- y exigió que todos los países ricos cumplan con sus promesas de asistencia.

Durante su intervención en la asamblea de líderes de la Cumbre del Clima COP27, que se celebra en Egipto, Macron hizo un alegato por la justicia climática y defendió que la lucha contra el calentamiento global no puede ser una variable que dependa de la guerra en Ucrania o de otras circunstancias porque es una prioridad inmediata.

«La urgencia climática está aquí, no es para mañana (…) No vamos a sacrificar nuestros compromisos climáticos por las amenazas energéticas de Rusia», subrayó Macron.

Petro: La solución a crisis climática es un mundo sin petróleo y sin carbón

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, presentó este lunes en la COP27 un decálogo para «actuar de manera más contundente y salvar la vida del planeta y evitar la extinción de la especie humana», insistiendo en que «la solución es un mundo sin petróleo y sin carbón».

En su discurso en el debate general de la Cumbre Climática COP27, Petro lanzó un vehemente alegato para el fin de la industria de hidrocarburos en el mundo: «La crisis climática solo se supera si dejamos de consumir hidrocarburos, es hora es desvalorizar la industria, con fechas definidas para su final».

«El liderazgo político desde la COP número 1 hasta la fecha ha fracasado en detener la causa de la crisis climática. Cada vez más, consumimos petróleo, carbón y gas e incluso los tiempos que tendríamos para planificar la solución los hemos destinado a la guerra, a la geopolítica, al domino de la humanidad», dijo Petro en su intervención, seguida por vía telemática.

Pero «dejar de consumir petróleo y carbón» implica «una transformación profunda de la economía, una desvalorización de intereses poderosos en esa economía, un cambio de la economía mundial», añadió.

Una cumbre con sorpresas

En medio del alboroto político en el Reino Unido y la sucesión en el trono, surgieron muchas dudas sobre quién sería el encargado de representar al país en Sharm el Sheij.

En un principio, iba a acudir el rey Carlos III, férreo defensor de políticas ambientalistas, pero el Gobierno británico vetó la asistencia del monarca.

El nuevo primer ministro británico, Rishi Sunak, decidió en un principio no participar en la COP27, algo que fue duramente criticado por la oposición como una falta de liderazgo, pero finalmente anunció su asistencia.

Por su parte, el presidente estadounidense Joe Biden también acudirá a la cumbre. Eso sí, no estará presente durante la reunión de jefes de Estado, entre el 7 y el 8 de noviembre, al celebrarse elecciones legislativas en su país, y aterrizará en Egipto el día 11.

Espacio de promoción de Catar en el pabellón de los países participantes en la COP27 en la localidad egipcia de Sharm el Sheij.
Espacio de promoción de Catar en el pabellón de los países participantes en la COP27 en la localidad egipcia de Sharm el Sheij. EFE/R. Soto

Otra de las sorpresas es la asistencia del presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, que derrotó en las elecciones al controvertido Jair Bolsonaro en una victoria muy celebrada por la izquierda ambientalista.

Durante su campaña, el brasileño puso el foco en la protección de la Amazonía y abogó por volver a poner en marcha políticas para luchar contra el cambio climático.

Asimismo, la primera COP en África desde 2016 contará con la asistencia de las ricas monarquías en hidrocarburos del golfo Pérsico.

Emiratos Árabes Unidos, representado por el presidente Mohamed bin Zayed al Nahyan, y Arabia Saudí, con la asistencia del controvertido príncipe heredero y nuevo primer ministro Mohamed bin Salmán, serán uno de los principales focos del evento al liderar la transición energética en la región.

Emiratos, obcecado en la producción de hidrógeno azul y verde como alternativas al petróleo, acogerá además la próxima COP28 en su capital, Abu Dabi.

Grandes ausencias

El presidente de Rusia, Vladímir Putin, no asistirá a la COP27 pese a que las repercusiones energéticas y climáticas de la invasión rusa de Ucrania será uno de los principales focos de la conferencia.

Además, Putin ha recibido una dura respuesta internacional y cuenta con pocos aliados en Occidente, algo que podría provocar que la cumbre diera un giro y su principal cometido quedaría en segundo plano.

Sí acudirá una delegación rusa, que presionará para que se excluyan de las sanciones las tecnologías que permiten reducir las emisiones de carbono, al considerar que la lucha contra el cambio climático es «conjunta», según el Kremlin.

Xi Jinping, presidente de China, el mayor emisor de gases de efecto invernadero del mundo, tampoco atenderá a la cumbre a pesar de ser una de las economías más potentes del mundo que, además, está aumentando el uso de carbón como una de sus principales fuentes de energía.

La negativa de Xi a Sharm el Sheij se produce después de que China suspendiera las negociaciones bilaterales sobre el cambio climático con Estados Unidos en agosto, una de las medidas tomadas a modo de represalia por la visita a Taiwán de presidenta de la Cámara de Representantes estadounidense, Nancy Pelosi.

India, otro de los países más contaminantes del mundo, tampoco ha confirmado aún la asistencia de su primer ministro, Narendra Modi, mientras que la delegación india tratará de abordar la financiación climática para los países en desarrollo, así como quitarse presión para abandonar el uso del carbón, al igual que China.