Irán acusa a Occidente e Israel de tratar de provocar una guerra civil en el país con las protestas

Teherán (EFE).- El Gobierno iraní ha acusado este jueves a Israel y a los países occidentales de tratar de provocar una guerra civil para “desintegrar” el país persa, en referencia a las protestas que sacuden Irán desde mediados de septiembre tras la muerte de Masha Amini.

“Servicios de seguridad, el falso régimen israelí y políticos occidentales que han elaborado planes para una guerra civil, la destrucción y desintegración de Irán, sabed que Irán no es Libia o Sudán. Los enemigos atacan la integridad de Irán y la identidad iraní” ha asegurado en Twitter el ministro iraní de Exteriores, Hosein Amir Abdolahian.

Irán vive protestas desde la muerte el 16 de septiembre de Masha Amini, tras ser detenida por la Policía de la moral por llevar mal puesto el velo islámico.

Esas protestas, que están siendo duramente reprimidas por la fuerzas de seguridad, están protagonizadas sobre todo por jóvenes y mujeres que al grito de «mujer, vida, libertad», lanzan consignas contra el Gobierno y queman velos, uno de los símbolos de la República Islámica y algo impensable no hace mucho.

Periodistas acusadas de trabajar para la CIA

Las autoridades iraníes han acusado en repetidas ocasiones a Estados Unidos de fomentar las protestas con el apoyo de Israel y Arabia Saudí.

Incluso han llegado de acusar de trabajar para la CIA a las dos periodistas iraníes que desvelaron el caso de Amini: Nilufar Hamedi, que acudió al hospital donde estaba ingresada la joven y Elahe Mohammadi, que cubrió su entierro.

Teherán también ha señalado a países europeos como Alemania, cuya embajada es el supuesto centro de la conspiración según algunos medios iraníes, y a Francia, que supuestamente ha enviado espías para fomentar las movilizaciones.

Un manifestante sostiene un cartel que dice "Mahsa Amini" durante una protesta frente al edificio del Reichstag en Berlín, Alemania, el 28 de septiembre.
Un manifestante sostiene un cartel que dice «Mahsa Amini» durante una protesta frente al edificio del Reichstag en Berlín, Alemania, el 28 de septiembre. EFE/EPA/Filip Singer

Las protestas se han intensificado en los últimos días por la conmemoración de las movilizaciones de 2019, en las que murieron 300 personas.

El país vivió anoche una violenta jornada con al menos 12 muertos en dos ataques a tiros en dos ciudades, y otros incidentes en varias urbes.

Hasta ahora, al menos 342 personas, entre ellas 43 menores de edad, han muerto por la represión policial, según la a ONG Iran Human Rights, con sede en Oslo.

Además, cinco personas han sido condenadas a muerte por su participación en las movilizaciones, mientras que unas 2.000 han sido acusadas de diversos delitos por manifestarse.