Unos 10.000 miembros de seguridad «cercan» a los pandilleros de un municipio de El Salvador

San Salvador, (EFE).- Unos 10.000 miembros de la Fuerza Armada y de la Policía Nacional Civil (PNC) fueron desplegados en el municipio populoso de Soyapango para «extraer» a pandilleros que aún no han sido capturados y continuar la «guerra contra las pandillas».

El presidente del país, Nayib Bukele, informó la madrugada de este sábado en sus redes sociales que 8.500 soldados y 1.500 agentes de la Policía «han rodeado la ciudad» y que «los equipos de extracción de la Policía y el Ejército se encargan de sacar uno a uno a todos los pandilleros que aún se encuentran ahí».

Bukele, que el pasado 24 de noviembre anunció que se implementarán «cercos en grandes ciudades», señaló que «los ciudadanos comunes no tienen nada que temer y pueden continuar haciendo su vida normalmente» y añadió que «esta es una operación contra los criminales, no contra los ciudadanos honrados».

El cerco, otra medida bajo el régimen de excepción

La Presidencia, por su parte, ha informado que los miembros de seguridad se han instalado en colonias (barriios) populares de Soyapango como La Campanera y Las Margaritas, así como en el mercado central de esa ciudad.

Fotografía cedida por el Ministerio de Defensa en la que se registró a un soldado salvadoreño, durante un operativo contra las pandillas, en Soyapango (El Salvador). EFE/Ministerio de Defensa de El Salvador

Los militares y policías registran vehículos para verificar que «no se movilice ningún ilícito» y registran a personas que circulan en las calles y que se movilizan en el transporte público urbano, según la fuente.

Soyapango, ubicado a un poco más de 12 kilómetros de San Salvador, es la segunda ciudad más poblada del Área Metropolitana de San Salvador – integrada por 14 municipios- y la tercera del país.

Dicha ciudad, que había sido catalogada como una de las más peligrosas del país por la alta presencia de pandilleros, tiene una población aproximada de 258.921 habitantes.

Presión gubernamental contra las pandillas

El Salvador se encuentra desde finales de marzo bajo un régimen de excepción, que cumplió 8 meses de vigencia y suspende varios derechos constitucionales, tras una ola de asesinatos que se cobró la vida de más de 80 personas en tres días.

El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, fue registrado el pasado 23 de noviembre al dirigirse a sus fuerzas armadas, en Ciudad Arce (El Salvador). EFE/Rodrigo Sura

Bajo la medida del estado de excepción han sido capturados, según las autoridades salvadoreñas, más de 58.000 pandilleros y personas ligadas a estas bandas.

El ministro de la Defensa, René Merino Monroy, aseguró este sábado que la implementación del cerco «no afectará a la población honrada». «La operación está dirigida directamente contra los pandilleros que todavía se andan escondiendo y que generan algún inconveniente a la población honrada (…) es totalmente falso que estas operaciones le van a generar malestar a la población honrada», puntualizó Merino Monroy

«Cercar» grandes ciudades de El Salvador es parte, de acuerdo con Bukele, de la quinta fase del Plan Control Territorial, que fue lanzando en 2019 y al que se atribuye la baja en de los homicidios a través de frenar las fuentes de financiamiento de las maras y retomar las zonas controladas por estas bandas.

Sin embargo, la población en general desconoce un documento oficial que detalle el camino para atender desde el Estado el fenómeno de las pandillas.