Murcia rechaza el Plan Hidrológico del Tajo por sus «graves daños» económicos

Madrid, 29 nov (EFE).- El Gobierno regional de Murcia ha mostrado su «rechazo absoluto» al informe del Plan Hidrológico del Tajo, al considerarlo “injustificado y arbitrario» y generador de un grave daño económico y social para toda la Región de Murcia y el Levante español.

Hoy se perpetra el «ataque más grave» de las últimas décadas al trasvase Tajo- Segura, bajo el incremento de caudales ecológicos, y con el único objetivo de recortar agua al Levante, ha manifestado el consejero de Medio Ambiente de Murcia, Antonio Luengo, momentos antes del debate de los planes de cuenca, en el seno del Consejo Nacional del Agua.

Para Luengo, se trata de una decisión política entre el Gobierno de España y el Partido Socialista, sin consenso científico, y con informes contrarios, de reducir como mínimo 31,5 hectómetros cúbicos cada año de los envíos del Tajo al Segura, como consecuencia de elevar los caudales ecológicos de seis a siete metros cúbicos por segundo, paso previo a elevarlos hasta 8,65 a partir de 2026.

¿Cuál es el objetivo del Gobierno central para adoptar este cambio, si las masas de agua en el Tajo son satisfactorias según los análisis de profesionales?, se ha preguntado Luengo, quien ha incidido en que los niveles de desembalse de referencia se van a incrementar, lo que implicará que el límite por debajo del cual no se pueda trasvasar se incrementará.

«El Gobierno de España nos aboca a un escenario en el que la mayoría de los meses no podrá trasvasarse agua», mientras que en aquellos meses en que sí se cumplan las nuevas condiciones, el Ministerio desoirá las recomendaciones técnicas y rebajará los envíos al Levante, tal y como viene haciendo los últimos meses, ha resaltado el consejero.

Respecto al Plan Hidrológico del Segura, que también se someterá a informe este martes, Luengo ha explicado que también será «rechazado por el Gobierno regional» al tratarse de un texto que no recoge las necesidades de la cuenca ni ofrece soluciones a la compleja situación a la que se enfrentan los usuarios de la misma.

A su juicio, no incluye la necesaria interconexión entre las cuencas, alegando que los problemas de déficit hídrico se resolverán únicamente con la desalación de agua marina y no afronta la sobre-explotación de aguas subterráneas en acuíferos lejanos a la costa, cuyo coste por abastecimiento de agua desalada aumenta por la distancia y el desnivel, generando un coste medioambiental añadido”.

Se trata de una situación que «afecta de manera considerable a toda la Región de Murcia, pero de manera especial al Altiplano, que ve como en 2027 los municipios de Jumilla y Yecla podrían quedarse sin agua por la decisión del Gobierno central, al no contar con alternativas que respondan a la racionalidad técnica, económica y medioambiental, ha concluido.