Comienza la recogida del pimiento del Piquillo, un tesoro de la huerta navarra

Pamplona (EFE). La recogida del pimiento del Piquillo de Lodosa, verdadero tesoro de la huerta navarra, ha comenzado con un aumento de hectáreas de superficie cultivada.

En esta campaña se han inscrito al Consejo Regulador de esta Denominación de Origen, 192 hectáreas distribuidas en 260 parcelas (178 hectáreas de año pasado).

A pesar de ello, las perspectivas de elaboración de conserva son similares a las de la campaña pasada puesto que el pimiento presenta este año una menor cantidad de carne. Además, el pimiento será más fino a la hora comerlo, lo que a su vez supondrá un mayor coste de elaboración.

Maduración del producto hasta finales de octubre

El presidente de esta Denominación de Origen, Jesús Aguirre, confía en que en las próximas semanas «no se produzcan heladas tempranas» y que el pimiento vaya madurando progresivamente hasta finales de octubre.

“Todo indica que será una campaña complicada por la fuerte subida de los costes, principalmente los energéticos”, ha afirmado Aguirre. Recuerda que este producto se asa a la llama y se pela en seco, “lo que incrementa mucho la necesidad de mano de obra”.

Los pimientos del Piquillo se asan en hornos especiales para mantener la calidad del producto. EFE/Jesús Diges

Para esta campaña del piquillo, uno de los productos amparados bajo la marca de calidad navarra Reyno Gourmet, han solicitado su inscripción 76 agricultores, tres menos que en 2021. Por su parte, el número de empresas elaboradoras no ha variado y se mantiene en 13.

El pasado año, el personal de control y certificación de INTIA llevó a cabo un total de 36 inspecciones durante el proceso de elaboración de este pimiento. A ellas se suman los 186 análisis físico-químicos de conserva que de manera ordinario se realizan para garantizar la calidad de este producto navarro.

Por otra parte, según datos aportados por la Denominación de Origen Pimiento del Piquillo de Lodosa, de las casi 2,5 toneladas de producto cosechado, algo más de 2 toneladas formaron parte del proceso de transformación de las empresas conserveras inscritas. De los siete municipios con cultivos amparados, Mendavia fue la localidad con mayor número de superficie (78,51 hectáreas) mientras que Lerín acogió el mayor número de parcelas (68 plantaciones).

Limpieza de pimientos del Piquillo en la localidad navarra de Puente la Reina. EFE/Jesús Diges

La Unidad Técnica de Certificación de la sociedad pública INTIA se encarga de supervisar todos los procesos del cultivo, recepción del fruto, elaboración, envasado y certificación del producto final.

Dicha Unidad Técnica cuenta con la autorización de las administraciones competentes para actuar como organismo de control, de conformidad con lo establecido en los respectivos Reglamentos Europeos en materia de Denominaciones de Origen e Indicaciones Geográficas de los productos agrícolas y alimenticios, bebidas espirituosas y vitivinícolas.

Edición web: Javier Rodrigo