Sordo (CCOO): «No sé si habrá ‘otoño caliente’, pero toca salir a la calle»

Pamplona (EFE).- El secretario general de CCOO, Unai Sordo, ha afirmado este jueves en Pamplona que no sabe si habrá «otoño caliente o invierno frío», pero en todo caso «toca salir a la calle» porque los sindicatos no van a tolerar una «devaluación de caballo» de los salarios.

Un acuerdo-guía de subidas salariales

Sordo, quien ha pronunciado la conferencia titulada «Cómo España salió del ERTE», en el Foro SER Navarra, ha propuesto un «acuerdo guía» sobre salarios que parta de subidas «razonables» en este momento, en el entorno del 4 o 4,5 %, con compromisos de recuperación de poder adquisitivo a dos o tres años vista.

Ha considerado que, si este esquema de recuperación de poder adquisitivo se hace de forma correcta, no hay «ningún riesgo» de que provoque una mayor inflación.

Los sindicatos, ha asegurado, no están planteando subidas salariales inmediatas de un 9,4 % para compensar la subida del IPC, pero sí que piden compromisos o cláusulas en la negociación colectiva que permitan esa recuperación del poder adquisitivo de los trabajadores en los próximos años.

«Opción de acuerdo hay», pero «la buena voluntad brilla por su ausencia» y por tanto «toca ir a la calle», ha dicho Sordo, quien ha señalado que «la inflación es como una termita que va carcomiendo los edificios» y que termina desembocando en una respuesta social.

El conflicto «no es deseable, pero lo que no vamos a hacer es validar una devaluación de caballo en este país», ha subrayado.

El dirigente de CCOO no ve actitud en la patronal para un acuerdo de rentas. EFE/Jesús Diges

La actitud de la patronal «es criticable»

Sordo, en este encuentro con representantes políticos y de agentes económicos y sociales de Navarra, ha declarado que la situación económica y geopolítica es «absolutamente imprevisible» y «nos ha vuelto a meter en el terreno de la incertidumbre». De esta forma, ha apuntado, se ha llegado a «una situación inédita en cuatro décadas con unos precios absolutamente disparatados».

En 2022, ha comentado, España está «muy lejos de una recesión», pero «la previsión para 2023 es distinta» y «la ralentización del crecimiento está garantizada». Y en España, ha recordado, crecer por debajo del 2 % «suele tener un efecto en el empleo».

El dirigente sindical ha aseverado que «hay que extremar la prudencia», porque subir tipos de interés «va a tener escasa o ninguna relevancia sobre la contención de la inflación» y, además, «resta renta disponible al menos a cuatro millones de familias» que están pagando hipotecas.

Ante este «altísimo riesgo de aumento de las desigualdades», Sordo ha abogado por abrir el debate sobre «cómo se reparten los costes de esta inflación», aunque en este sentido ha lamentado que «determinadas actitudes nos alejan mucho de cualquier escenario de responsabilidad para un pacto de rentas».

La actitud empresarial en este momento «es criticable» porque a su juicio están repercutiendo los aumentos de costes a los precios al consumo, sobre todo en sectores «oligopolísticos», en los que los incrementos de precios están «disparatados».

Tras destacar que la patronal no tiene «ninguna voluntad de negociar» y «se ha borrado de cualquier escenario de responsabilidad equiparable al que todos tuvimos en la crisis pandémica», el sindicalista ha puesto de relieve que llegar a una pérdida de poder adquisitivo acumulada de entre el 15 y el 20 % «es un disparate en términos sociales, políticos y económicos».

Un intento de «secesión» de los ricos

Sordo ha denunciado que España «lleva mucho tiempo sufriendo un intento de ‘secesión’ de ricos» a través de propuestas como «pagar los menos impuestos posibles» o «amenazar con llevarse los recursos a Portugal».

Al respecto, ha opinado que se está produciendo una «ofensiva» mediante una «trampa anti impuestos» con la que se plantea que los ciudadanos tengan más renta disponible para hacer frente al aumento de los precios. «Es bajar los impuestos para no tener que subir los salarios», ha resumido.

Para Sordo, con rebajas generalizadas de impuestos «se va a deteriorar muy fuertemente el cuadro macroeconómico de España en los próximos años» y esto será «preludio de recortes sociales y de privatizaciones de servicios públicos».

En todo caso, ha dicho, se podrían estudiar propuestas para una reducción temporal o segmentada de impuestos, si está compensada con otras medidas fiscales sobre rentas altas y de capital.

Estos planteamientos, ha agregado, deben incluir asimismo un compromiso de recuperación del poder adquisitivo a dos o tres años como el que proponen los sindicatos.

«Porque es perfectamente posible» prever que «antes o después» se reconducirá la situación bélica, habrá cierta normalidad en la cadena de suministros y se desarrollará la transición energética, y cabe pensar que «en ese plazo de dos años y medio la estructura de costes que soportan las empresas irá a la baja».

La brecha salarial en Navarra

Por otro lado, al ser preguntado sobre el hecho de que Navarra sea la tercera comunidad con una brecha salarial más alta, ha indicado que es necesario detectar a través de los planes de igualdad por qué se da esta situación.

Ha señalado que estas brechas salariales se suelen dar «en las comunidades con una base industrial amplia», como Navarra, por la estructura de categorías profesionales e itinerarios laborales. «Esto es difícil corregirlo desde la ley pero se tiene que corregir desde los planes de igualdad y la negociación colectiva», ha manifestado. 

Edición: Javier Rodrigo