Svetlana Aleksiévich: «El arte habla del sufrimiento del pueblo ucraniano»

Pamplona (EFE).- Svetlana Aleksiévich, Premio Nobel de Literatura en 2015, ha señalado este domingo que «el arte habla del sufrimiento del pueblo ucraniano» y que «una personas no puede ser solo una herramienta o un arma, necesita el arte para crecer».

La escritora participa este domingo en un diálogo con J.A. González Sainz como interlocutor dentro de los Encuentros de Pamplona 72-22.

Svetlana Aleksiévich (Ucrania, 1948) estudió periodismo en Bielorrusia, donde sus padres eran maestros. Fue Premio Nobel de Literatura en 2015, es autora de «La guerra no tiene rostro de mujer» (1985), sobre la Segunda Guerra Mundial; «Los ataúdes de zinc» (1989), sobre la guerra de Afganistán; «El hechizo de la muerte» (1993), sobre los suicidios que se produjeron tras la caída de la URSS; y «Voces de Chernóbil» (1997).

«Mi opinión sobre el arte es que está en cada espacio y persona de la vida, solo hay que saber encontrarlo. La persona siempre necesita el arte. La persona no puede ser solo una herramienta o un arma, las personas crecen, también durante la guerra, y eso puede hacer el arte», ha explicado.

Svetlana Aleksiévich (Ucrania, 1948) estudió periodismo en Bielorrusia, donde sus padres eran maestros. EFE/Jesús Diges

En cuanto a su papel en conflictos como la guerra en Ucrania, ha señalado que «sería muy duro tener solo reportajes médicos y políticos. El arte no cambia la vida de una persona en un segundo, pero sin arte las personas serían más horrorosas».

Aleksiévich tuvo que su país, Bielorrusia, tras la revolución de 2020 porque «me podían arrestar». «Echo de menos mi casa, pienso en cómo luchar para vencer. Me digo a mí misma y a mis lectores que no tienen que dejarse a la desesperación. Cada no tiene que hacer su trabajo para lograrlo».

En el diálogo con Svetlana Aleksiévich, su interlocutor, J. A. González Sainz, tratará de preguntar a la escritora bielorrusa acerca de su vida y de su obra, de su peripecia vital entre Bielorrusia, Ucrania, Rusia y Alemania, y sus certeras y exitosas obras escritas a través de una modalidad literaria propia, la novela polifónica de voces, la voz cedida y recogida de los humillados y ofendidos de las tragedias del, y recompuesta después en espléndidos mosaicos literarios.

«Con la guerra de Ucrania demostramos que somos seres del pasado».

Svetlana Aleksiévich

Se hablará de «El fin del Homo sovieticus» y de Los muchachos de zinc, de «Voces de Chernobil» y de «La guerra no tiene rostro de mujer». Asimismo, se abordará el problema de cómo custodiar la memoria de las tragedias y también la tragedia de la memoria.

En cuanto a los motivos de su obra, ha explicado que ella «vivía en una aldea, en un pueblo en la posguerra, en el pueblo vivían solo las mujeres».

«Cuando después de trabajar volvían a sus casas, al lado de cada casa había un banco donde se sentaban para descansar y hablaban sobre la guerra. Era más interesante que cualquier libro sobre la guerra. Sus relatos eran muy diferentes a los libros, eran mujeres jóvenes que contaban sus historias», ha apuntado.

«Sus relatos eran mucho más fuertes y de verdad daban miedo. Partían de la vida civil a la vida en guerra. Durante toda mi vida esas voces me perseguían, seguían conmigo. Así nació la idea de contar estas vidas», ha dicho.

Edición: Jon Aristu