Un ‘pellizco’ en Olite, único premio de la Lotería del Niño en Navarra

Pamplona (EFE).- La Lotería del Niño ha pasado de largo un año más por Navarra sin dejar grandes premios, con tan solo un testimonial décimo del segundo premio agraciado, vendido en Olite y dotado con 75.000 euros, que ha causado gran «alegría» en la localidad.

Finalmente, según han confirmado desde el organismo de Loterías y Apuestas del Estado, en Navarra se habían vendido 9,6 millones de euros, un 9,11 % más que el pasado año, con una media de 14,54 euros de gasto por habitante.

Las mismas fuentes recuerdan que en la historia de este sorteo tan sólo en dos ocasiones Navarra ha sido agraciada con el gordo de la Lotería del Niño, más allá de algún número suelto en los últimos años, ya que en 1916 cayó en Castejón y en 1945 en Pamplona.

El lotero de Olite, «muy contento»

Finalizado el sorteo, el responsable de la administración de Lotería de Olite, Iván Valenzuela, se ha mostrado «muy contento» al conocer que había vendido un décimo del segundo premio de la Lotería del Niño, el 72.289, agraciado con 75.000 euros.

Lo ha señalado en declaraciones a EFE, en las que ha explicado que desconoce por ahora quién ha podido comprar el boleto, aunque intuye que se trata de algún vecino de la localidad porque se trata de un décimo «de máquina», no impreso como los tradicionales de serie, y estos números de la terminal los comenzó a vender solo en los últimos días cuando agotó los habituales preimpresos.

Aún «en estado de shock» pero con «mucha ilusión» al conocer que había dado un premio, ha explicado que lleva solo tres años al frente de la administración, y por eso ha sentido «mucha alegría», aunque ha recordado que en los últimos meses ya había dado otro premio significativo, el pasado mes de julio con 45.000 euros del Euromillón.

«Esto anima a comprar e incentiva a la gente», ha dicho Valenzuela, quien pese a que no pensaba abrir la administración de lotería este viernes por ser festivo, ha acudido al local al conocer que había vendido este premio.

«Llevo aquí media hora y se está acercando la gente a preguntar si es verdad o no», ha dicho encantado para invitar también a que acudiera la persona agraciada si así lo deseaba para compartir la alegría.