Una Navidad «suave» cierra el año más cálido y seco registrado en Navarra

Pamplona (EFE).- Las fiestas de Navidad serán «suaves» en lo meteorológico, con temperaturas más altas de lo habitual y sin precipitaciones reseñables al menos en la primera semana. Estas características suponen continuar con la tónica de este 2022 que ahora acaba y que será recordado como el año más cálido y seco desde que existen registros.

Lo ha avanzado en rueda de prensa el delegado territorial de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Pedro Oria, quien con motivo del inicio este miércoles del invierno astronómico ha hecho balance del otoño que ahora acaba así como del año. También ha avanzado la previsión para este invierno meteorológico (de diciembre a febrero de 2023).

En cuanto a lo más inminente, Oria ha avanzado que no se esperan lluvias ni para Nochebuena ni para Navidad en Navarra. Al menos la primera parte de las fiestas serán «secas y con temperaturas más altas de lo habitual», por encima de 15 grados en el caso de las máximas, que son «valores muy altos para la época».

Unas Navidades «suaves» en lo meteorológico

Serán, por tanto, unas Navidades «muy suaves en lo meteorológico», y que en el caso de las temperaturas es un pronóstico extensible a los próximos meses ya que la mayoría de los modelos con los que trabaja la Aemet «dan altas probabilidades de un trimestre cálido con una temperatura media en el tercil superior, no solo en Navarra, sino en el área» al que pertenece.

En cuanto a las precipitaciones, no hay tanta seguridad en la predicción, ya que los modelos «no dan una señal clara sobre el comportamiento de las lluvias en el conjunto de Europa», algo muy necesario para acumular reservas tras un año 2022 tan seco en el que en el caso de Navarra «hace falta nieve, fundamental para los ríos» cuando llegue el deshielo de esta reserva.

Y lo ha dicho Oria tras reconocer que 2022 va a ser «el año más cálido en Navarra -desde que existen registros-, y casi dobla en anomalía al anterior año más cálido», el de 2020. Así, el actual año finalizará con una anomalía de 1,9 grados por encima de la media, cuando el siguiente más anómalo registrado fue el de hace dos años con un grado superior a la media.

Una persona pasea por un parque de Pamplona en una jornada donde las altas temperaturas para este ultimo día del otoño son elevadas. EFE/ Jesus Diges

«Este año se ha salido por completo de las estadísticas», ha reconocido Oria, quien también ha avanzado que este 2022 también será probablemente -aún habrá que esperar hasta el 31 de diciembre para sumar todo el acumulado- «el año más seco desde que tenemos registros», con una anomalía en Navarra del 69 %, seguido de la anomalía del 71 % que marcó el conjunto del año 1995.

Estas cifras se contextualizan en un comportamiento similar global, que marcan los últimos 8 años como «los más cálidos» del registro de los últimos 170, lo que evidencia «una tendencia inequívoca hacia un calentamiento muy rápido» y apunta a que el 2023 será todavía más caluroso.

El otoño más caluroso de la historia

Oria también ha analizado el trimestre recién finalizado en el que se engloba el otoño meteorológico (septiembre, octubre y noviembre), «el más caluroso en España empatado con el de 1983», que en Navarra ha marcado «anomalías muy altas, con dos grados de media por encima de lo normal», y también seco, al no haber llegado al 76 % precipitación respecto a lo normal.

En cuanto a temperaturas, en Navarra de los tres meses destaca el de octubre como 2un mes histórico por su carácter extremadamente cálido», con 4,5 grados de anomalía respecto a las referencias normales, que lo sitúan como el mes de octubre más cálido históricamente en la Comunidad.

Respecto a las precipitaciones, también ha sido un trimestre seco en el cómputo global, aunque Oria ha destacado que en el caso de Pamplona esta tendencia se rompió con las lluvias muy cuantiosas» caídas a mediados de noviembre. Así, entre el 15 de noviembre y el 15 de diciembre «ha llovido tanto como en los seis ó siete meses anteriores en su conjunto».