Yolanda Díaz: «Si queréis sumar, yo voy a dar un paso adelante»

Madrid, 8 nov (EFE).- Mientras Yolanda Díaz sigue su periplo por España para construir su propuesta política, Podemos redobla la presión a la vicepresidenta al advertirle que no puede promover una candidatura marginando a los morados.

Foto de archivo (20/02/2020).- Pablo Iglesias (i) conversa con la ministra de Trabajo , Yolanda Díaz (d). EFE/Mariscal

Las aguas se han tornado muy revueltas en los últimos días en la relación de Podemos con Yolanda Díaz, que hasta ahora ha evitado entrar al trapo y responder directamente a los envites de los dirigentes morados que le piden que aclare ya si será o no candidata.

El último en evidenciar todo ese malestar ha sido el cofundador de Podemos Juan Carlos Monedero, que ha entrado fuerte en el cuadrilátero al señalar que la obligación de Díaz «es representar a todo el espacio, y para hacerlo es incomprensible dejar de lado al partido morado».

Monedero insiste en recriminar a Díaz su forma de actuar: «No puede ir por España construyendo su partido al margen de Podemos, sin sincerar sus objetivos y sin hablar con sus socios».

Unas palabras que dan idea del temor de Podemos a que los planes de la ministra de Trabajo de promover una candidatura transversal y sin siglas les puedan a dejar al margen.

En Podemos quieren que Yolanda Díaz cuente con ellos en la construcción de su propuesta electoral, que tal y como ha explicitado la dirección del partido de Ione Belarra, debería ser una coalición de partidos.

Y echan de menos que la vicepresidenta aclare ya si finalmente se lanzará a liderar una candidatura a las generales de 2023, una decisión que ella ha pospuesto a febrero del año que viene, cuando concluya todo este proceso de reunirse con la sociedad civil.

Pero a Podemos le apremian los tiempos, tiene por delante las elecciones municipales y autonómicas a las que no concurrirá Yolanda Díaz, y quieren saber qué terreno pisan y qué opciones hay de confluir.

Porque confluir es lo que quieren, pero desde el «respeto», la palabra más repetida estos días que ha puesto sobre el tablero el exlíder morado Pablo Iglesias recordando algunas cosas a la vicepresidenta.

Por ejemplo, que en la Vicepresidencia segunda del Gobierno y en el Ministerio de Trabajo no la colocó ni el PCE ni IU, donde militaba, sino Podemos.

Iglesias, que lleva unos días muy beligerante en la confrontación con Yolanda Díaz, es de los que le pide que despeje cuanto antes la incógnita sobre su futuro y que negocie con todos los partidos «respetando a Podemos» porque para él es evidente que es la mayor fuerza política de la izquierda progresista.

Otra de las cosas que reprocha a quien él mismo designó como sucesora es que no haya contado con la secretaria general de Podemos, Ione Belarra, ni siquiera en aquellos actos embrionarios de Sumar, como el que se celebró en Valencia hace un año.

No se invitó a nadie de los morados, pero sí acudieron la entonces vicepresidenta de la Comunidad Valenciana, Mónica Oltra; la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y la líder de Más Madrid, Mónica García.

En el otro lado del escenario, Izquierda Unida, también pieza clave de la confluencia y también en colisión con Podemos, sobre todo a raíz de las discrepancias en Andalucía, intenta quitar hierro a toda esta tensión al asegurar que la militancia de los morados no busca marcar distancia con Sumar ni tampoco IU con Podemos.

Ahora bien, el portavoz parlamentario de IU Enrique Santiago, sin entrar en el reproche directo, ha señalado sobre los comentarios de Iglesias que «cada uno queda clarísimamente retratado en las cosas que dice en cada momento y en el contexto en el que las dice».

Mientras tanto, Yolanda Díaz guarda silencio y continúa con su gira de escucha, hoy en Navarra, la tierra natal de Belarra, donde Podemos estará en primera fila, representado por la coordinadora autonómica, Begoña Alfaro. Mañana por la tarde toca Logroño. Alicia López