La carrera contra el tiempo de la mayor central hidroeléctrica de Colombia

Por Jaime Ortega Carrascal |

Ituango (Colombia) (EFE).- En una caverna perforada bajo una montaña de la Cordillera Occidental miles de obreros trabajan las 24 horas del día para poner a tiempo en operación la central hidroeléctrica de Ituango, que será la mayor de Colombia y cuya construcción ha estado rodeada de dificultades y polémicas.

Cuando esté con sus ocho turbinas funcionando, Hidroituango tendrá una capacidad instalada de generación de 2.400 megavatios, «equivalente al 17 % de la demanda de energía que tiene el país», explica a periodistas el ingeniero William Giraldo, vicepresidente de Proyectos de Generación de Energía de Empresas Públicas de Medellín (EPM), dueña de la obra.

Personas trabajan en la sala de maquinas del proyecto Hidroituango, ubicado sobre el río Cauca entre Ituango y Puerto Valdivia, el 13 de octubre de 2022, en el departamento de Antioquia (Colombia). EFE/Carlos Ortega
Personas trabajan en la sala de maquinas del proyecto Hidroituango, ubicado sobre el río Cauca entre Ituango y Puerto Valdivia, en el departamento de Antioquia (Colombia). EFE/Carlos Ortega

La obra comenzó en 2010 y debía estar concluida en 2018 pero el derrumbe de un túnel de desviación del río Cauca, ocurrido el 28 de abril de ese año, obligó a los constructores a inundar la casa de máquinas, que estaba casi terminada, para evitar que el agua destruyera el muro de la presa que entonces estaba en construcción.

Inicio de operaciones de la mayor hidroeléctrica de Colombia

Los constructores confían en que el 30 de noviembre pueda entrar en operación la primera de las ocho turbinas de la central cuya presa, de 225 metros de altura, se levanta en un cañón de un macizo montañoso en la localidad de Ituango, departamento de Antioquia (noroeste).

«Toda la obra civil y el equipo electromecánico están en un 90 % de avance; la unidad uno está en un 95 % y la dos, en un
92 %. Estamos esforzándonos por ponerla en servicio antes del 30 de noviembre», explica Giraldo.

Otras dos turbinas deben empezar a operar en el último trimestre de 2023, tres más en 2025 y la última en diciembre de 2026.

Sin embargo, son cautelosos con las pruebas porque además de chequear los equipos eléctricos y mecánicos hay que vigilar el comportamiento de la montaña con la vibración que produzcan las turbinas cuando el agua empiece a circular.

Fotografía del vertedero del proyecto Hidroituango, ubicado sobre el río Cauca entre Ituango y Puerto Valdivia, en el departamento de Antioquia (Colombia). EFE/Carlos Ortega

«El agua pasó por la casa de máquinas durante 271 días (…) prácticamente circularon por allí 1.200 metros cúbicos de agua por segundo que son como si le estuviéramos dando con un mazo de 1.200 toneladas por segundo a los tobillos del macizo, eso lo ponía a vibrar, a oscilar», afirma el ingeniero.

Debido a los tropiezos, la fecha de inicio de operaciones de la primera turbina ha sido aplazada tres veces este año y el alcalde de Medellín, Daniel Quintero, enfrascado en una disputa con EPM por el manejo de la empresa, advirtió que «Hidroituango solo prenderá cuando la última prueba nos diga que todo está bien para el proyecto y para la gente».

Edición web: María Fernanda Rueda D.