Cierra la primera librería queer de Barcelona tras 30 años de «complicidades»

Lara Malvesí |

Barcelona (EFE).- El 21 de abril de 1994 abrió en Barcelona la primera librería «queer» de la ciudad, «Cómplices», de la mano del tándem que forman la catalana Connie Dagas y la danesa Helle Bruun, que a lo largo de treinta años han ofrecido «un lugar seguro, un espacio de complicidad» con su clientela.

«Cómplices» no bajará la persiana este 31 de diciembre por malos resultados de ventas o por la amenaza de los gigantes digitales de mensajería, sino por jubilación de las dos libreras, que seguirán, eso sí, al frente de la editorial Egales, con la que en los años noventa empezaron a publicar libros de temática gay y lésbica que las editoriales generalistas despreciaban.

«Piensa que cuando empezamos, hace casi 29 años, apenas había libros en castellano o catalán de temática LGTBI. De hecho, entonces solo había las siglas LGB», rememora en conversación con EFE Connie Dagas, que explica que fue entonces cuando decidieron abrir su propio sello, con el que ya han publicado más de 450 títulos.

«En los noventa apenas había escritores locales como Terenci Moix o Eduardo Mendicutti fuera del armario en su literatura. Y muchas editoriales generalistas no querían publicar narrativa «queer» asegurando que no había público suficiente», rememora.

Connie Dagas (d) y Helle Bruun (i), dueñas de la librería queer posan durante la entrevista con EFE.
Connie Dagas (d) y Helle Bruun (i), dueñas de la librería posan durante la entrevista con EFE. EFE/Marta Pérez

La pareja cumplió así su segundo sueño poco después de hacer realidad el primero: abrir en 1994 la primera librería gay-lésbica de Barcelona, una ciudad que, aunque acababa de hacer su puesto de largo al mundo con los Juegos Olímpicos, no era tan cosmopolita en cuanto a los derechos del colectivo.

«Ha cambiado todo mucho. Antes entraba la gente mirando al suelo, preguntaba hablado bajito, nadie llevaba un pin arcoiris en la solapa. Ahora entran los más jóvenes sin timidez y lucen orgullosos sus pulseras trans o bisexuales», explica Dagas.

Aseguran que quizá el punto de inflexión política que abrió la mano de las editoriales con los autores del colectivo y llevó a foco mediático a la literatura LGTBI fue en 2005 la aprobación del matrimonio homosexual.

Pese al aumento de los discursos de odio y agresiones homófobas de los últimos años, en su caso dicen no haber sufrido ataques más allá de unas pintadas insultantes poco después de la victoria de José María Aznar en 1996.

«Alguna vez nos han arrancado también alguna banderilla arcoiris de la puerta de entrada, pero poca cosa», añade la librera.
De lo que dice que han recibido «mucho» es cariño de los clientes de toda la vida, que estos días se pasan por la librería a despedirse de ellas y hacer la última compra.

No saben bien qué harán con los miles de libros de fondo de la librería. «¡Ay, es la gran pregunta!, a ver qué hacemos con ellos!», dice.

«Estos días está siendo todo muy emotivo. No sé cómo llegaremos al 31…», se emociona Dagas.

Entre los libros más vendidos de la historia de la tienda, cita «El corredor de fondo», de Patricia Nell Warren, el libro gay más vendido en el mundo, pero también «El viaje de Marcos», de Óscar Hernández-Campano; «Con Pedigree», trilogía de la autora Lola Van Guardia (seudónimo de Isabel Franch), o «Ética marica», de Paco Vidarte.

De los favoritos de las libreras también destaca «El joc del Mentider», de Lluís Maria Todó, uno de los precursores locales de temática gay y que ayudó a la tienda a promover la narrativa gay y lésbica a través del Premi Terenci Moix.

Cierra «Cómplices» pero permanecen abiertas en Barcelona otras librerías LGTBI como «Antinous», en el Eixample; «La Raposa», en el Poble-sec; «Acció Perifèrica» en Vilapicina o «La Prole», en Sant Antoni, entre otros lugares con perspectiva de género y LGTBI en las que las nuevas generaciones siguen tejiendo sus propias «complicidades».