Las grandes tecnológicas miran a Vietnam tras la pérdida de atractivo de China

Eric San Juan |

Ho Chi Minh (Vietnam) (EFE).- La pérdida de atractivo de China para algunos inversores por las tensiones comerciales con EE.UU. y las estrictas políticas de contención de la covid-19 han convertido a Vietnam, cuya economía crece a fuerte ritmo, en la alternativa favorita como centro de producción de grandes empresas tecnológicas como Apple, Samsung o Google.

El goteo de empresas tecnológicas que trasladan su producción de China a Vietnam se ha intensificado en los últimos meses con movimientos como el de Apple, que ha comenzado a fabricar parte de sus tabletas iPad y auriculares AirPod en Vietnam, donde también planea producir sus relojes inteligentes AppleWatch y sus ordenadores MacBook Pro.

La firma taiwanesa Foxconn, uno de los principales proveedores de Apple, ha anunciado una inversión de 300 millones de dólares en una planta de 50 hectáreas en el norte de Vietnam que creará 30.000 empleos.

Google también comenzará en 2023 a producir por primera vez en Vietnam sus teléfonos inteligentes Pixel, en un intento de reducir su dependencia con China, según publicó en julio el medio especializado taiwanés Digitimes.

Una tienda de Samsung en Vietnam, que ha ganado atractivo tecnológico
Imagen de archivo de una tienda de Samsung en una calle de Vietnam. EFE/EPA/Luong Thai Linh

Estas empresas siguen el camino marcado por Samsung, que en los últimos años ha ido incrementando su producción en Vietnam, donde ya fabrica la mayor parte de sus teléfonos móviles para el mercado global.

Uno de los factores que ha acelerado esta tendencia ha sido la estricta política de contención de la covid-19 en China, que tensa las cadenas de suministro y provoca inseguridad en los fabricantes, pero existen razones menos coyunturales.

Para Le Hong Hiep, director de estudios vietnamitas del Iseas-Yussof Ishak Institute, con sede en Singapur, «la política de covid cero de China es uno de los factores, pero entre las razones más profundas se incluye la guerra comercial entre China y EE.UU. que causa incertidumbre y alteraciones en la cadena de suministro global».

«Los productos exportados desde China pueden ser objeto de barreras arancelarias más altas, especialmente cuando se exportan a EE.UU.», apunta a Efe Hiep, que a estos factores relativos a la situación de China añade los atractivos que Vietnam ha ido adquiriendo en los últimos años para explicar su auge como centro productivo.

Economía en auge

El primer factor interno al que apunta es el «boom» de la economía vietnamita, especialmente en los últimos meses tras el parón de la covid-19, con un crecimiento récord del 13,67 % interanual en el tercer trimestre de este año gracias al impulso de la industria manufacturera y las exportaciones, que aumentaron un 17,3 %.

«Cuando estas empresas (tecnológicas) instalan sus fábricas en Vietnam tienen también acceso al mercado vietnamita, que está ganando atractivo», sostiene Hiep.

Además, la mano de obra es más barata en Vietnam (ronda los 3 dólares por hora en la industria manufacturera, frente a los 6,50 dólares por hora de China, según la publicación Vietnam Briefing), lo que se une a los incentivos fiscales que las autoridades vietnamitas intentan ofrecer a las grandes empresas para que inviertan en el país.

Otras ventajas que cita Hiep son la cercanía de China, que permite subsanar las carencias de la cadena de suministro vietnamita para proveer los componentes necesarios, la estabilidad política, con un régimen similar al de Pekín y la apertura al comercio internacional en los últimos años.

«Vietnam es miembro de 15 tratados de libre comercio. Eso significa que si las empresas cumplen con ciertas condiciones, tienen menos impuestos y tendrían tratos preferentes si exportan sus productos desde Vietnam», asegura.

Mano de obra especializada

Sin embargo, algunas voces alertan de que Vietnam puede tener problemas para satisfacer la demanda de mano de obra especializada para la industria tecnológica, lo que terminaría por frenar ese crecimiento.

«Para subir en la cadena de valor, Vietnam necesita urgentemente mejorar las cualificaciones profesionales de su mano de obra», sostiene en un artículo académico en East Asia Forum Suiwah Leung, profesora asociada honoraria de Económicas de Australian University.

Hiep, por su parte, admite este problema pero recuerda que «Vietnam está haciendo lo posible por satisfacer estas demandas y se considera que los trabajadores vietnamitas son más disciplinados y están mejor formados que los de otros países» de la zona.

Desequilibrio de las infraestructuras

Uno de los límites a este crecimiento de Vietnam (un país con 100 millones de habitantes pero mucho más pequeño que China) son las infraestructuras, que han tenido un desarrollo muy desequilibrado en favor del norte del país, donde reside el poder político.

A este factor Hiep añade la cadena de suministro local, todavía incapaz de proveer a las grandes tecnológicas, que siguen dependiendo de piezas y componentes provenientes de China.

«Si Vietnam puede mejorar la capacidad de las empresas nacionales (para convertirse en proveedoras), las grandes compañías tecnológicas tendrán más confianza a la hora de invertir en Vietnam y se pueden quedar más tiempo. Si los proveedores son de otro sitio, estas compañías pueden trasladarse muy fácilmente a otros países», afirma.