Confebask prevé que la economía vasca crezca un 1,5 % en el 2023 y más empleo

Bilbao (EFE).-
La presidenta de Confebask, Isabel Busto y el secretario general Eduardo Aretxaga, han presentado el informe de coyuntura de la organización empresarial y sus previsiones para 2023.

Se sitúan a medio camino entre las del Gobierno Vasco, que calcula una subida del 2,1 % en el año que viene, y las del BBVA, que se quedan en el 0,8 %.

Según Confebask, la economía vasca cerrará este año con un crecimiento del PIB cercano al 4,2 %, al registrar un segundo semestre de crecimiento casi plano, con unos 15.000 afiliados más a la Seguridad Social, hasta cerca del millón (993.255, con datos de noviembre); y una tasa de paro del 8%.

2023, año de incertidumbres

Para el año 2023, la patronal prevé un crecimiento en el entorno del 1,5%, aunque esta previsión se enmarca en medio de numerosas incertidumbres -como la guerra de Ucrania- y en función de cómo evolucionen, el crecimiento final podría oscilar en una horquilla entre el 0% y el 2,5%.

En todo caso, la desaceleración de la economía vasca continuará en 2023, a pesar de lo cual el crecimiento será superior al de Europa y al de la economía española.

«Salvaremos la recesión, pero trimestre a trimestre, que el escenario cambia rápidamente», ha comentado Aretxaga.

Bilbao (EFE).- La presidenta de Confebask, Isabel Busto, (c) junto a los responsables Eduardo Aréchaga (i) y Pablo Martin en la presentación de las perspectivas de la economía vasca para 2023. EFE/Luis Tejido

Por sectores, en 2023 todos moderarán su crecimiento. El mayor aumento se dará en el sector de servicios, seguido de la construcción.

La industria mostrará el incremento más débil, al ser el sector más abierto al exterior, acusando la debilidad de la economía global y europea y la factura energética.

El empleo, la fortaleza vasca

El empleo seguirá siendo la principal fortaleza vasca. La previsión es que se puedan ganar 10.000 nuevos afiliados, hasta superar la cifra de un millón de cotizantes, aunque el ritmo de creación de empleo bajará con respecto a este año.

Con ello, la tasa de paro descenderá en Euskadi hasta el 7%, un punto por debajo que la tasa de paro de este año y una tasa similar a la media europea.


Entre las preocupaciones de las empresas para el año que viene está el fuerte crecimiento de los costes laborales y de materias primas, así como la reducción de la rentabilidad.

En ese sentido, plantean medidas como bonificar costes energéticos y agilizar los programas, y ayudas para las transiciones digital y energética, incluidos los Fondos Europeos.

La presidenta de Confebask, Isabel Busto, ha añadido que, a todo lo conocido en la esfera internacional, «se añade en el Estado un entorno político muy enmarañado que no ayuda a generar un entorno sereno y previsible, necesario para las inversiones empresariales.

Así las cosas, la búsqueda de acuerdos en la empresa se presenta como un reto ineludible, algo que, en Euskadi, por cierto, ya se está haciendo».

Busto ha recordado que sólo durante este último año, las patronales territoriales, Adegi, Cebek y Sea- han alcanzado una quincena de acuerdos sectoriales con los sindicatos.

Como resultado, en 2022 tenemos con plena vigencia 25 convenios que dan cobertura a miles de empresas y a decenas de miles de trabajadores en Euskadi, «sin olvidar que seguimos negociando en otras catorce mesas sectoriales más. Por lo tanto, es incierto que en Euskadi la negociación colectiva esté bloqueada. Estamos llegando a acuerdos».

En ese sentido, ha mostrado su optimismo porque pueda alcanzarse próximamente un acuerdo en el convenio del metal de Bizkaia, el más importante del territorio, ya que afecta a unos cincuenta mil trabajadores, y que arrastra meses de negociaciones y huelgas. EFE