EH Bildu comprueba la oposición interna a apostar por las eólicas

Azpeitia (Gipuzkoa) (EFE).- EH Bildu ha testado este martes en Azpeitia (Gipuzkoa) el nivel de oposición interna que le puede generar apostar por la energía eólica, en una tensa asamblea vecinal a la que los opositores al proyecto han llegado en manifestación. La reunión ha sido interrumpida en numerosas ocasiones por los críticos con el proyecto.

Cerca de 400 personas


«Zuek lehen hemen zeundeten» (Vosotros antes estabais aquí) ha sido una de las consignas con las que los manifestantes se han dirigido al equipo de gobierno de Azpeitia, que encabeza Nagore Alkorta, de EH Bildu.

La alcadesa convocó la asamblea vecinal para que los directivos de la noruega Statkraft explicaran los pormenores del proyecto de parque eólico de Piaspe, entre Azpeitia, Zestoa y Errezil.

Oposición


La marcha, convocada por cerca de una decena de movimientos sociales de distintas localidades guipuzcoanas, ha recorrido el centro de Azpeitia para finalizar ente el teatro Soreasu, que ha acogido la reunión, tras una pancarta con el lema en euskera «No industrializar los montes» y gritos como «Statkraft fuera».

Una manifestación de opositores al parque eólico precedió a la asamblea. EFE/Juan Herrero


La asamblea, a la que han asistido unas 400 personas y que se ha desarrollado casi en su totalidad en euskera, ha comenzado con una exposición de la alcaldesa y del concejal de Estrategia y teniente de alcalde, Josu Labaka, quienes han analizado las dificultades del modelo energético vasco y han abogado por «sacar los combustibles fósiles de la ecuación».


«No podemos decir energía eólica no, como decíamos antes nucleares no», ha dicho Labaka, interrumpido en ese momento por gritos de «no en nuestros montes».

Preocupación de los vecinos


Labaka ha afirmado que el Ayuntamiento «comparte» las preocupaciones de los vecinos por los impactos que puede tener el parque y ha aclarado que, si en el desarrollo del proyecto se comprueba que los perjuicios son mayores que los beneficios, el parque eólico no se construirá.


Tras los representantes municipales, que han sido interrumpidos en varias ocasiones, han subido al escenario dos representantes de Statkraft, el director del proyecto del parque eólico, Jon Zayas -un ingeniero irundarra que ha hecho toda su exposición en euskera- y Luis Miguel Álvarez.

Energía limpia


Ambos han sido recibidos con gritos de «Statkraft fuera», que han aceptado estóicamente para, tras reclamar respeto, iniciar una presentación sobre la multinacional pública noruega y en la que también han ofrecido datos técnicos concretos del plan de parque eólico de Piaspe.


El parque tendrá solo cinco aerogeneradores, pero serán de 205 metros de alto, el doble de los instalados en Euskadi, aunque generarán cada uno seis veces más energía, entre 6 o 7 MW, y supondrán una menor ocupación de espacio y menos obra civil.


Piaspe generará 85GWh al año, lo que implica energía limpia para 24.300 hogares (96.900 personas), y su construcción, que podría estar finalizada en 2027, implicará una inversión de 32 millones de euros, según ha indicado Zayas.

El director del proyecto del parque eólico Piaspe, Jon Zayas. EFE/Juan Herrero


El director del proyecto ha explicado que se ha elegido Azpeitia por que «hay aire», aunque aún quedan mediciones que hacer, porque la zona propuesta no está sujeta a protección, no cuenta con bienes patrimoniales y está cerca de la subestación eléctrica de Lasao (3,8 kilómetros), a la que se trasladará la energía producida por los molinos.

Partícipes de la propiedad


Han informado asimismo de los «valores» de la empresa, que apuesta por «socializar» el proyecto, para que los ciudadanos y empresas de la comarca puedan beneficiarse de precios de la energía más competitivos.

No hemos venido con ninguna exigencia, podemos estar o no en el proyecto. Queremos que los beneficios de este proyecto, que sabemos que tiene impactos, residan en el territorio


Han planteado que los vecinos puedan ser partícipes de la propiedad de la planta, al igual que las industrias, de la misma manera que ocurre con la cooperativa energética Ekindar.


«No hemos venido con ninguna exigencia, podemos estar o no en el proyecto. Queremos que los beneficios de este proyecto, que sabemos que tiene impactos, residan en el territorio», ha señalado Álvarez.

Solución para el problema energético


La exposición de los responsables de Statkraft también ha sido interrumpida en varias ocasiones con gritos de «mentira» procedentes de los opositores presentes en la asamblea.


En el turno de preguntas de los vecinos, además de dudas sobre la vida útil del parque o los sistemas de reciclaje de los residuos, la mayor parte de las intervenciones han recogido críticas al Ayuntamiento y al proyecto, que han sido jaleadas con aplausos

Opositores al parque eólico llegaron a la asamblea vecina en manifestación. EFE/Juan Herrero


Un vecino, que se ha declarado votante de EH Bildu, ha preguntado incluso a Alkorta si el proyecto responde a los intereses de los azpeitiarras o a los de la formación abertzale. La alcaldesa ha respondido que su intención es contribuir a solucionar el problema de la energía.