El PIB de Euskadi crecerá un 4,3 % en 2022 y un 2,1 % en 2023

Vitoria (EFE).- El PIB de Euskadi crecerá un 4,3 % en 2022 y un 2,1 % en 2023. Las nuevas estimaciones del Gobierno Vasco rebajan en 2 décimas y 2 puntos, respectivamente, sus cálculos previos para ambos ejercicios.


El consejero de Economía y Hacienda del Ejecutivo de Vitoria, Pedro Azpiazu, ha dado a conocer las nuevas previsiones macroeconómicas marcadas por la alta inflación, una desaceleración mayor de lo previsto en China y por los efectos de la invasión rusa de Ucrania.


De cualquier manera, estas previsiones están condicionadas a la evolución favorable prevista de la inflación durante los próximos meses, ya que si los precios siguieran con un alza más persistente del estimado se produciría un crecimiento aun menor para el próximo año.

12.000 empleos en 2023

Además de estos indicadores, en materia de empleo se anticipa una significativa reducción de la tasa de paro que llegará al 8,8 % de media este año y que bajará al 8,3 % el próximo, lo que supone la creación de unos 26.000 puestos de trabajo en 2022 y de otros 12.000 el próximo.


Según los últimos datos oficiales del Eustat, de finales de julio, la tasa de paro en la comunidad autónoma se sitúa en el 8,5 % y la previsión para el próximo año era del 9,1 %.


Esta revisión de las previsiones se ha hecho después de que se constatara que el Producto Interior Bruto vasco en el segundo trimestre del año creció en términos interanuales el 5 %.

El PIB de Euskadi crecerá un 4,3 % en 2022
El consejero vasco de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu (c), acompañado por el viceconsejero de Economía y Fondos Europeos, Iñaki Barredo (i), y por el director de Economía y Planificación, Alberto Ansuategi (d). EFE/David Aguilar

Desaceleración del crecimiento

Pese a este «fuerte impulso» de la economía, Azpiazu ha reconocido que se está produciendo una desaceleración en el ritmo de crecimiento del PIB, que se extiende a todos los sectores principales.


La industria anotó un crecimiento muy significativo en el segundo trimestre, del 6,1 % interanual, pero los datos más recientes señalan que en los meses de verano su actividad se ha frenado.


La elevación de los costes, la subida de tipos de interés y la incertidumbre son algunas de las razones que impiden una mejor evolución de este sector que crecerá a finales de año el 5,2 % y el 0,2 % en 2023.

Superado el impacto del covid

Los servicios, que ya han recuperado totalmente el nivel previo a la pandemia, tuvieron un crecimiento hasta del 5,6 % en el segundo trimestre de este año, una tasa muy cercana al valor medio alcanzado en 2021 (5,8 %). Para todo el año se prevé un crecimiento del 4,7 % y para el próximo ejercicio del 2,9 %.


En la construcción se ve el evidente el impacto del encarecimiento de las materias primas en los mercados internacionales, que cuestiona la rentabilidad de algunas obras que podrían ponerse en marcha, por lo que los visados para la realización de nuevas viviendas se han reducido en los últimos meses y la licitación oficial pasó a tasas negativas tras seis trimestres de fuertes incrementos.


Azpiazu ha aclarado que pese a la rebaja de las previsiones de crecimiento de la economía vasca para el próximo año, hasta el 2,1 %, este porcentaje es superior al 1,8 % estimado para 2023 antes de la pandemia.

La inflación, «punto débil»

Ha recordado que la inflación sigue siendo el «punto débil» de las economías desarrolladas, y que en el caso de Euskadi el IPC de agosto se elevó hasta el 10,3 %, aunque «parece que la senda ascendente se ha frenado» y que los precios de los alimentos y la energía han empezado a abaratarse, aunque «se necesitará tiempo» para que esa evolución se traslade al resto de productos.


Azpiazu ha destacado que el Gobierno Vasco afronta este escenario con «solvencia económica», pero ha reconocido que se enfrenta a mayores gastos para dar los mismos servicios, por la inflación.


Para ello, ha explicado, el Gobierno Vasco está utilizando los remanentes «imprescindibles», y en este sentido ha criticado las «voces que defienden una gestión» sin estos remanentes. «Son un riesgo para la gestión pública», ha zanjado.

«Festival fiscal» en las CCAA


Por último, se ha referido al «festival fiscal» de los últimos meses, con la «catarata» de propuestas de nuevas figuras impositivas que las administraciones vascas conocen por los medios de comunicación. Ha reclamado respeto a la bilateralidad en la que se basa el Concierto Económico.


Ha anunciado que a lo largo de este miércoles se podría llegar a un acuerdo con el Gobierno en torno a las nuevas figuras tributarias y su concertación en Euskadi, algo que es una «variable importante» en cuanto a los ingresos que podrían tener las diputaciones forales el próximo año.

Escrito por Julián Negro

Editado por Elena Puerta