San Sebastián, 13 abr (EFE).- Avanzar en teleasistencia predictiva para aumentar la autonomía en casa y potenciar la vida comunitaria y la convivencia intergeneracional para combatir la soledad, especialmente en zonas rurales, son acciones prioritarias de la nueva estrategia de Euskadi para personas mayores, que recoge por primera vez la perspectiva de género y diversidad sexual.
La consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, ha presentado este lunes en el centro Tabakalera de San Sebastián, en una jornada con un centenar de responsables institucionales y agentes del tercer sector, la ‘Estrategia Vasca con las Personas Mayores 2026-2029’, que se articula en 5 ejes de actuación y 16 proyectos tractores.
Diversidad sexual
Según ha explicado Melgosa, este nuevo plan que guiará las acciones de los próximos cuatro años pretende lograr «el bienestar integral», «la autonomía» y «el empoderamiento» de las personas mayores en Euskadi, que son contempladas como «un colectivo heterogéneo» que vive cada vez más pero, sobre todo, desea «tener una vida plena y con mayor calidad», por lo que va más allá del ámbito sociosanitario.

De ahí que en la estrategia se prefiere hablar de «longevidad en vez de envejecimiento» y «de apoyos en lugar de cuidados», ha comentado la consejera, que ha explicado que es fruto de un «proceso participativo» que ha involucrado a mayores, instituciones públicas, expertos y entidades del tercer sector.
«Las personas mayores dicen que quieren vivir en su domicilio, tener su propio ocio y tiempo libre, y también sus experiencias sexuales», ha asegurado Melgosa, que ha mencionado la película ‘Más Palomas’, de los Moriarti, como ejemplo de la diversidad sexual que, al igual que en el conjunto de la sociedad, se da también en la población longeva.
Personas mayores
De hecho, entre los proyectos tractores, figura «la estrategia de diversidad sexual y género», que ya se está trabajando dentro de la planificación integral y que pretende «ser un marco para que todas las personas, independientemente de su edad, puedan vivir su sexualidad de un manera libre».

El servicio Beti On por otro lado, que ya cuenta con más de 87.000 usuarios y un 94 % de satisfacción, según los datos facilitados en la jornada, se propone como punto de partida para «avanzar hacia nuevas vías de teleasistencia predictiva» en los próximos años, basadas en la monitorización inteligente con sensores de movimiento, apertura de puertas o consumos domésticos, un sistema que aprende rutinas y detecta anomalías.
La prevención y lucha contra la soledad no deseada acapara diversas iniciativas de la estrategia, como ‘Solelab’, un instrumento para medirla y proponer programas específicos en colaboración con la Fundación Matia.
Para combatirla, se contempla además un proyecto específico para el ámbito rural, que propone recuperar los centros sociales en los pueblos como «lugares de referencia comunitaria» en los que se combinen actividades culturales, de ocio y de participación social, programa que se prevé desarrollar de forma itinerante.
Otro de los proyectos tractores es el denominado Bizihabi de alojamiento convivencial entre mayores y jóvenes, que ya cuenta con 50 hogares y tiene previsto aumentar este número los próximos años abriéndose a más municipios.
En materia de cuidados, la nueva planificación apuesta por «la calidad y sostenibilidad» del sistema, por medio de un modelo «accesible, centrado en la dignidad y la coordinación sociosanitaria, con especial atención a las zonas rurales y el apoyo a las personas cuidadoras familiares». EFE








