La comunidad boliviana en Bilbao pide justicia para Rebeca

Bilbao (EFE).- La comunidad boliviana en Bilbao pide «justicia» para Rebeca, la mujer asesinada por su pareja sentimental en el bar que ambos regentaban en el barrio de San Francisco. Además han reclamado que el supuesto agresor sea extraditado a Bolivia para que cumpla condena en el país andino.


Así lo han solicitado representantes de dicha comunidad y amigas de la fallecida al finalizar la concentración silenciosa de cinco minutos convocada este jueves por el Ayuntamiento de Bilbao para denunciar este crimen machista, el primero que se registra en Euskadi en 2022.

Concentración convocada por el Ayuntamiento de Bilbao. EFE/Miguel Toña


El alcalde de Bilbao, Juan María Aburto, ha dado el pésame de la corporación a las amigas y allegadas de Rebeca que han participado en la protesta.

Al finalizar el acto Aburto ha pedido a la Justicia una «condena ejemplar» para el supuesto asesino confeso, Leonel B.T., 44 años y de nacionalidad boliviana también.

Bolivia pagará la repatriación del cuerpo


El cónsul de Bolivia en Bilbao, por su parte, ha informado de que el Gobierno del país andino se hará cargo de los gastos de repatriación del cuerpo de Rebeca a su país. La comunidad boliviana, que había iniciado una colecta entre sus miembros para asumir dichos gastos, ha agradecido esta decisión.


A la concentración han asistido, además del alcalde y portavoces de todos los grupos políticos del Ayuntamiento, el diputado general de Bizkaia, Unai Rementería y la consejera vasca de Igualdad, Beatriz Artolazabal. También han acudido la presidenta de las Juntas Generales de Bizkaia, Ana Otadui; la directora de Emakunde, Miren Elgarresta, y una representante de Eudel.

Miembros de las ejecutivas del PNV y del PSE-EE y parlamentarios y congresistas de estas formaciones, como Patxi López e Iñigo Iturrate, y el secretario general de CCOO, Unai Sordo han querido también sumarse al acto.


La portavoz de la comunidad boliviana en Bilbao, Ninfa Salazar, ha manifestado a los medios: «Sólo pedimos justicia, justicia y justicia para Rebeca y, si es posible, que lo extraditen a Bolivia para que lo juzguen, lo condenen y cumpla la pena allá, como boliviano que es, porque aquí (en España), la cárcel es un hotel», ha reprochado.

El asesino tiene antecedentes por maltrato a otras parejas


Salazar ha confirmado que el supuesto agresor, Leonel B.T., «tiene antecedentes» por maltrato a parejas sentimentales anteriores. Ha señalado que llevaban un año viviendo juntos y que Rebeca conocía esos antecedentes violentos.


«Era consciente de la situación pero no ha querido abrir los ojos en el momento y ahora ya es tarde», han agregado otras amigas de la fallecida, que también lo eran del supuesto agresor.


«La pareja era amiga nuestra pero jamás pensamos que iban a llegar a una situación como esta. Jamás podíamos pensar en llegar a una situación tan grave como esta, en la que la iba a apuñalar, y dejarla tirada como un perro en el suelo del bar», han dicho.


Rebeca Huayta , de 45 años era natural de Patacamaya, una pequeña localidad andina situada a 3.800 metros de altura. Muchos de sus habitantes han emigrado para ganarse la vida en otros países, al igual que la fallecida que llegó a Bilbao hace dos décadas en compañía de su exmarido y su única hija.

La hermana de Rebeca, víctima también de un crimen machista

Ambos partieron y la dejaron sola en la capital vizcaína con su hermana, que también murió víctima de un agresor machista en 2018. Fue arrojada por su pareja desde un quinto piso en el barrio de Rekalde, han relatado sus amigas.


«Dos hermanas trabajadoras que vinieron aquí ha ganarse la vida y que han muerto a manos de agresores machistas», han lamentado sus amigas.

Rebeca fue asesinada en el bar que regentaba junto al asesino. EFE/Miguel Toña


La portavoz del colectivo, Ninfa Salazar ha pedido a las mujeres que tuvieron relación con Leonel que se sumen a la denuncia contra él. Ha opinado que de esta forma pueden conseguir que «este caso tenga más fuerza y que tenga una condena mucho más grande».


Salazar ha expresado la angustia de las mujeres ante la violencia machista que sufren. «Estamos indefensas; no sabemos con quién dormimos, pero no puede morir ni una mujer más, por lo que pedimos ayuda a las autoridades», ha clamado.

«Rebeca temía que le pudiera pasar esto»


Rebeca, una mujer menuda de carácter fuerte, era el único sustento de su familia en Bolivia (sus padres, su hija y su nieta). Su amiga íntima, Carolina Condoreo, ha mantenido que «vivía atemorizada de que algún día le pudiera suceder esto, pero no ha podido salir de ello porque ella tenía un sentimiento».


Condoreo ha lamentado entre lágrimas haberla animado a «seguir adelante» con Leonel pero advirtiéndola de que «no se dejara maltratar».


«Esta mujer no se merecía que la mataran y la dejaran tirada en el suelo de un bar. Vino a trabajar aquí para sacar a su familia a flote y ahora, qué va a pasar con su familia», se ha preguntado entre sollozos.


«Que pague lo justo, lo que se merece (en referencia al presunto agresor) por haberla dejado morir tirada en el suelo. Queremos justicia por las mujeres, por favor», ha concluido.


Ninfa Salazar, por su parte, ha agradecido que las autoridades vascas no les hayan dejado solas y las hayan apoyado.


El supuesto autor confeso de la muerte de Rebeca permanece a primeras horas la tarde en dependencias de la Ertzaintza a la espera de pasar a disposición judicial para que determine su situación procesal. EFE