Los sindicatos cifran en 85 % la incidencia de la huelga en el metal y la patronal en el 19 %

Bilbao (EFE).- La primera de las cinco jornadas de huelga convocadas esta semana en el metal de Bizkaia se ha saldado con un seguimiento «muy amplio», de un 85 %, según el porcentaje facilitado por los sindicatos, que se encuentra muy alejado del 19 % en el que lo ha situado la patronal.


La Federación Vizcaína de Empresas del Metal (FVEM) ha asegurado que esa era la incidencia registrada hasta el mediodía, concentrada sobre todo en la Margen Izquierda-.

La patronal ha denunciado que se han registrado daños en empresas debido a ataque vandálicos por parte de piquetes, así como «múltiples pintadas» en instalaciones empresariales, con dianas «señalando a organizaciones y personas».


Según fuentes del departamento de Seguridad, consta algún daño en algún vehículo en la localidad de Trapagaran.

Los sindicatos reclaman más subidas

En contra del análisis empresarial, los sindicatos, que reclaman un convenio que garantice el poder adquisitivo de los trabajadores, han afirmado que el seguimiento del paro está siendo «muy amplio» entre los más de 50.000 trabajadores del sector.


La incidencia está siendo «casi total» en la comarca del Duranguesado, «muy mayoritaria» en la Margen Izquierda y «total» en ámbitos como las contratas de Petronor, según sus datos.


Los sindicatos CCOO, LAB, UGT, ESK, CGT y CNT, que conforman la mayoría sindical en el sector, han cifrado el seguimiento del llamamiento en un 85 %.


«Queda patente que los trabajadores en su mayoría han salido a la calle a exigir el convenio», ha señalado el representante de CCOO Unai Orbegozo.


Trabajadores convocados por los citados sindicatos han protagonizado esta mañana una manifestación entre las localidades de Portugalete y Santurtzi.


Por su parte, los seguidores del sindicato ELA, que ha convocado la semana de huelga por su cuenta, se han manifestado por el centro de Bilbao.

Representantes de los sindicatos CCOO, LAB, UGT, ESK, CGT y CNT durante la rueda de prensa en la que anunciaron la convocatoria de una semana de huelga en el sector del metal de Bizkaia, entre el 28 de noviembre y el 2 de diciembre. EFE/Luis Tejido


«El sector del metal es un sector movilizado, con ganas de luchar», ha afirmado en la movilización el representante de ELA Mikel Etxebarria.

Ha criticado la propuesta «trampa» que, a su juicio, realizó la patronal en la reunión de la mesa negociadora del pasado viernes ya que fue una oferta «cerrada», sin posibilidad de negociar «nada más».

Según ha señalado, mientras ELA defiende incrementos salariales equivalentes al IPC «en cada año de vigencia» del convenio, la propuesta patronal lo plantea «solo en tablas», por lo que «no garantiza» el poder adquisitivo.

La patronal ve la huelga como una insensatez


Por su parte, la FVEM ha considerado «una completa insensatez» la huelga convocada, que se suma a las otras seis jornadas de paro llevadas a cabo con anterioridad y que, a su juicio, «va en contra de los intereses» de los trabajadores.


En una nota, la patronal metalúrgica ha asegurado que su postura «ha sido siempre negociadora, y al contrario que los sindicatos», ha modificado su propuesta «en numerosas ocasiones con el fin de llegar a acuerdos, ofreciendo condiciones que incluso mejoran lo firmado por los mismos sindicatos en territorios vecinos» (en referencia a Alava).


La FVEM ha señalado también que no se pueden tolerar «actuaciones con violencia en contra de las personas que quieren desarrollar su trabajo con normalidad, ni en contra de las empresas, que han sufrido daños materiales en ataques vandálicos por parte de piquetes».


Según ha defendido, cualquier manifestación «debe hacerse desde el respeto, sin violencia y respetando los derechos de las personas».


La organización empresarial ha condenado, asimismo, «las múltiples pintadas» realizadas durante el fin de semana en instalaciones de diversas empresas del metal, con «dianas» en las que se señala a personas y organizaciones.
«Este tipo de actitudes recuerdan momentos que pensábamos que habíamos dejado en el pasado», ha lamentado. EFE