El misionero bilbaíno Fernando Prado, nuevo obispo de San Sebastián

San Sebastián (EFE).- El misionero bilbaíno Fernando Prado es el nuevo obispo de San Sebastián. Tras su toma de posesión ha reconocido que ha aceptado el cargo «con no poca sensación de vértigo, pero lleno de confianza».

Fernando Prado regresa de esta forma a San Sebastián donde fue ordenado sacerdote hace más de dos décadas y donde dio sus «primeros pasos sacerdotales».

El nuevo obispo de San Sebastián, Fernando Prado, en su primera rueda de prensa tras su designación. EFE/Javier Etxezarreta


Bilbaíno, de 53 años, este religioso ejercía, hasta su elección como obispo de la diócesis donostiarra por parte del Papa Francisco, de director de Publicaciones Claretianas y de profesor de Teología. Su proclamación como nuevo prelado de San Sebastián tendrá lugar el próximo 17 de diciembre.


Este lunes ha comparecido ante los medios de comunicación, ocho meses después de que su antecesor, José Ignacio Munilla, fuera designado obispo de Orihuela-Alicante. Munilla fue sustituido de forma interina por Francisco Pérez González, arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela.

Pérez González y el vicario general de la diócesis, Juan María Olaetxea, le han acompañado en la rueda de prensa, en la que ha afirmado que le falta «mucha práctica» como sacerdote.

Ha advertido que, no obstante, y siguiendo los consejos del prelado Juan María Uriarte, quien le ordenó, en estos años nunca ha dejado de «vivir muy de cerca el ministerio» y de estar «con la gente».

Trabajo con los sintecho


«He trabajado muchos años con inmigrantes latinoamericanos en Estados Unidos y en los últimos seis años vengo realizando un ministerio un poco peculiar en la iglesia de San Antón de Madrid, con los sintecho trabajando mano con mano con el padre Ángel García», ha explicado Prado.

Ha dicho que llega a su nuevo destino «con una maleta y poco más, igual un par de cajas de libros».


Después ha leído a una carta dirigida «a todos los diocesanos», a través de la cual ha enviado «un afectuoso saludo» a las comunidades cristianas y parroquias de Gipuzkoa. Ha explicado que fue el pasado 17 de octubre cuando el Nuncio del Papa le comunicó la decisión de este de nombrarle obispo de su «querida diócesis de San Sebastián».

El nuevo obispo donostiarra Fernando Prado. EFE/Javier Etxezarreta


Tardó unas horas en contestar, pero aceptó la elección en una misiva en la que mostró a Francisco su «plena comunión con él y con la Iglesia universal». También le dijo que le «abrumaba la inmerecida confianza» que ponía en él para un nuevo «servicio» que asume «con respeto».

Regreso a Donostia donde fue ordenado


«En esta diócesis fui ordenado y di mis primeros pasos sacerdotales hace ya más de 20 años. Pasado el tiempo, en ese gran misterio de las mediaciones, el Señor ha querido que vuelva al amor primero, al lugar donde comencé mi ministerio como joven misionero claretiano. Eso sí, ahora desde una nueva clave misionera como pastor diocesano», ha destacado.


Ha asegurado que la Iglesia vive «tiempos llenos de exigentes desafíos y de no pocas dificultades» . Iniciará su ministerio «engarzado en una rica tradición y en una Iglesia viva que busca responder hoy a los desafíos de la misión».


Ha reconocido y agradecido «expresamente» en este comienzo a la labor desarrollada en Gipuzkoa por sus antecesores en el cargo.


«¿Cómo no recordar el largo y fecundo ministerio de monseñor José María Setién, en el que tanto nos instruyó con sus enseñanzas? ¿Cómo no recordar la cordial cercanía y la sabiduría creyente de monseñor Juan Mari Uriarte? ¿Cómo no valorar la elocuencia de monseñor Munilla que llenó tantos espacios en la diócesis y también fuera de ella con sus innumerables catequesis y su presencia virtual?», ha subrayado.


Prado es licenciado en Periodismo por la Universidad del País Vasco (1993), aunque hizo sus estudios eclesiásticos en Deusto. Fue ordenado sacerdote en 2000 y, desde 2002 ha prestado servicios en Madrid. Allí se ha encargado de dirigir, a partir de 2003, la editorial de la orden a la que pertenece, además de impartir clases. EFE

Edición web: Elena Puerta