Las protestas de los pensionistas vascos cumplen cinco años

Bilbao (EFE).- Las protestas de los pensionistas vascos cumplen cinco años en enero con el reto, aún no cumplido, de conseguir que la pensión mínima se fije en 1.080 euros.

El próximo 15 de enero se cumplirá un lustro desde que el Movimiento de Pensionistas de Euskal Herria iniciara sus movilizaciones en las calles.

Representantes de este colectivo han comparecido en una conferencia de prensa con motivo de ese quinto aniversario, que lo celebrarán el próximo lunes en sus concentraciones semanales habituales. Para esta efeméride han elaborado una revista y una canción.

Protesta de pensionistas en San Sebastián. EFE/Juan Herrero

Los logros de estos 5 años


La portavoz en Bizkaia, Ana Mezo, ha leído un comunicado en el que se enumeran los logros de estos cinco años. Se concretan en la derogación de la subida del 0,25 % establecida en la reforma del PP de 2013 y en la demostración de que el sistema público de pensiones es «perfectamente viable».

La actualización del 8,5 % en las pensiones, que se aplicará en 2023, «solo se explica por la lucha que mantenemos», según se afirma en el documento. En él se cifran en 230 los lunes que han convocado movilizaciones «con lluvia o con sol».


«Nos hemos convertido en un referente importante para cambiar las políticas públicas que deterioran salarios, pensiones y servicios públicos», se indica, y se añade que «aún quedan mil razones para seguir peleando».

1.080 euros, el reto no cumplido


Entre ellas, el reto «no cumplido» de fijar una pensión mínima de 1.080 euros -el 48 % de pensiones no llegan al salario mínimo interprofesional (1.000 euros), según sus datos-.

Tampoco han conseguido eliminar la brecha de género en las pensiones ni derogar los recortes de las pensiones de 2011, 2013 y 2021 y eliminar la promoción de planes de pensiones privadas.

Concentración en Vitoria. EFE/José Ramón Gómez


Consideran «inaceptable» que la ciudadanía pague «vía incremento de los precios» los beneficios de los oligopolios financieros y energéticos, y que muchos pensionistas tengan que renunciar a cubrir sus necesidades básicas por no disponer de ingresos suficientes.

Reclaman su derecho a la interlocución


Entre las reclamaciones pendientes citan, asimismo, el derecho a la interlocución social en nombre de las organizaciones de pensionistas. Quieren también que se lleve a cabo una auditoria en la Seguridad Social para «certificar» que el sistema es sostenible.


En estos cinco años, el movimiento de pensionistas también ha participado en otro tipo de movilizaciones en apoyo a la sanidad pública, los servicios sociosanitarios públicos, la atención presencial en los servicios bancarios o en diferentes actos generales relacionados con las condiciones de trabajo. EFE