Urkullu: en 2023 habrá crecimiento económico, más lento, pero no recesión

Bilbao (EFE).- El lehendakari, Iñigo Urkullu, ha mantenido la previsión de un 2 por ciento de crecimiento económico en Euskadi en 2023. «Será más lento, sí, pero seguimos creciendo, no habrá recesión», ha sostenido.


Urkullu ha intervenido en un foro de expectativas económicas organizado por «El Correo» en el Palacio Euskalduna, en el que también ha respondido a otras preguntas de actualidad.


El lehendakari ha situado la economía en un «marco general de incertidumbre y preocupación».

«La UE espera un final de año de enfriamiento y la mayoría de sus países podrían entrar en recesión técnica, y se espera un 7 por ciento de inflación en 2023. España sorteará la recesión y podría crecer un 1 por ciento», ha precisado.


Euskadi, ha admitido, «se verá arrastrada por el enfriamiento de los países que reciben el grueso de nuestras exportaciones, (Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia)».

«Nuestras previsiones son crecer un 2 por ciento, en un escenario político que se va a tensionar aún más en el Estado por las dos elecciones de 2023, un escenario que puede retrasar la materialización efectiva de los fondos europeos», ha advertido.

El lehendakari, Iñigo Urkullu, (i) junto al CEO del banco Santander Ángel Rivera, (d) en el foro de expectativas económicas organizado por «El Correo» y celebrado en Bilbao. EFE/Luis Tejido

También en 2023 «seguiremos afectados por la guerra de Ucrania y todavía el año que viene va ser largo en las tasas de inflación; ojalá la pudiéramos reducir al 2 por ciento, porque además va a suponer un juego con los tipos de interés».


A pesar de todo, Urkullu ha subrayado que «es cierto que podemos hablar de ralentización del crecimiento, pero insisto, crecimiento, seguimos creciendo, más lento, sí, pero nuestra perspectiva es de crecimiento. No tenemos la previsión de una recesión».

Las cinco fortalezas de Euskadi


Por ello, 2023 será un año incierto, pero Euskadi cuenta con cinco fortalezas que «permiten afrontar el próximo año con esperanza».


La primera, la estabilidad institucional y presupuestaria, con mayoría absoluta, déficit del 0,6 por ciento y deuda del 14 por ciento del PIB.


La segunda, que se incrementará en un 12 por ciento el presupuesto público en I+D+I, con lo que espera alcanzar la convergencia con Europa en 2023; la tercera es la apuesta por nuevas fuentes de energía, con inversiones que son una gran oportunidad de futuro como el corredor del hidrógeno o el hub de descarbonización en el puerto de Bilbao.


La cuarta es la «solidez» de la reactivación económica e industrial y del mercado laboral, con un empleo que ha logrado un récord histórico con 993.000 afilados a la Seguridad social en noviembre. Por último, Urkullu ha citado el ser una sociedad «solidaria y socialmente equilibrada».

Mondragón, fiscalidad y salarios


Sobre otras cuestiones económicas, como la posible salida de Ulma y Orona del Grupo Mondragón, el lehendakari ha calificado como «lamentable todo el tiempo que está durando esta decisión».


«No sé cuál va a ser la decisión de Ulma y Orona, pero considero que el modelo cooperativo no se va resentir en modo alguno, y no creo que afecte al grupo de manera especial», ha añadido.


Además, ha avanzado que el año próximo se actualizará el sistema fiscal, «con dos objetivos: mantener la competitividad captar proyectos tractores, y garantizar la estabilidad de las políticas sociales».


Respecto a los sueldos, ha recordado que fijar el salario mínimo no es competencia vasca, pero ha invitado «a pensar en un salario mínimo que abarque el 50-60 por ciento del salario nacional neto. Invito a los empresarios a tener en cuenta esa consideración, invito a ese incremento de los salarios mínimos».


Por último, sobre los fondos europeos ha opinado que hay una gestión que es necesariamente mejorable, y ha vuelto a reclamar que las comunidades autónomas participen en la distribución de los fondos.