Boluarte dice que si se amerita se pueden adelantar elecciones en Perú

Lima, (EFE) .- La presidenta de Perú, Dina Boluarte, afirmó este viernes que «si la situación lo amerita» y, luego de un diálogo con las fuerzas políticas, puede haber adelanto de elecciones generales en el país, tras la destitución de su antecesor Pedro Castillo y la conformación de un nuevo Gobierno que ella preside.

Boluarte respondió a la prensa que la Constitución Política indica que su Administración debe ser «hasta 2026» para concluir el periodo de Castillo, elegido el año pasado.

Sin embargo, «si la sociedad y la situación lo amerita, adelantamos elecciones, en conversación con las fuerzas democráticas y políticas del Congreso, nos sentaremos a conversar».

Apuntó Boluarte.

La mandataria añadió que el jueves mantuvo reuniones con las diferentes bancadas del Parlamento, «tanto de derecha, como de izquierda» y planteó seguir en encuentros con el Acuerdo Nacional, el Consejo Nacional de Estado y «todas las organizaciones vivas del país» para poder dar «una salida pacífica» a la crisis.

Boluarte afirmó que probablemente «en el transcurso del día y mañana antes del mediodía» tomará el juramento al nuevo gabinete de ministros, motivo por el cual pidió «calma» a la población.

Respecto a la supuesta negativa del partido Perú Libre de integrar el nuevo gabinete, Boluarte se dirigió a su secretario general, Vladimir Cerrón, para pedirle conversar porque «el Perú y el país están primero, antes que las posiciones partidarias», al remarcar que no puede continuar la polarización política.

El destituido presidente de Perú Pedro Castillo sale detenido en un vehículo policial de la Prefectura de Lima , en Lima (Perú). EFE/Renato Pajuelo

Sobre el pedido de asilo hecho por el detenido expresidente Castillo a México, Boluarte respondió que «lo que diga el derecho de asilo para el expresidente y su familia ya lo tendrá que validar el Gobierno mexicano».

La jefa de Estado afirmó que Castillo dio «un golpe de Estado», que sorprendió incluso a sus ministros, quienes renunciaron «en cascada», pero que ella «quisiera en algún momento visitarlo y saber qué pasó».

De otro lado, Boluarte pidió a los manifestantes que han bloqueado algunos tramos de las carreteras en el sur del país que se calmen porque está «asumiendo esta responsabilidad en esta crisis política», que no ha sido provocada por ella, sino que está cumpliendo «el rol constitucional».

Dejar atrás la confrontación en el Día del Ejército peruano

La abogada Dina Boluarte saluda tras ser juramentada como nueva presidenta del Perú en la sede del Congreso en Lima (Perú). EFE/ Paolo Aguilar

La presidenta de Perú, Dina Boluarte, encabezó una ceremonia castrense por la conmemoración de la Batalla de Ayacucho, cuando se celebra el Día del Ejército del país andino, en la que pidió dejar atrás los «capítulos de confrontación» y agradeció a las Fuerzas Armadas por «recuperar» el equilibrio de poderes.

Boluarte lideró la ceremonia en el cuartel general del Ejército en Lima y ofreció sus respetos a los caídos en esa batalla, trascendental para la independencia de Perú, junto a la presidenta del Poder Judicial, Elvia Barrios, y el del Congreso, José Williams.

En su discurso, la jefa de Estado afirmó que la nación es «fuerte y segura» gracias a las fuerzas armadas que «dan la garantía» al país de vivir «en orden, respetando la Constitución, el Estado de Derecho y el equilibrio de poderes, ese que recuperaron tras una fallida aventura, que debe quedar en la memoria del país para que la historia no se vuelva a repetir».

Asimismo, Boluarte pidió dejar «atrás los capítulos de confrontación, de dimes y diretes, que nada bien le hicieron al país», así como también «los infaustos hechos que quisieron quebrar la democracia y las aventuras que no generaron estabilidad», en una aparente referencia a la reciente crisis generada por el intento de golpe de Estado del destituido presidente Pedro Castillo.

Perú transmite a México su rechazo

La nueva presidenta de Perú, Dina Boluarte, ofrece declaraciones hoy, en el Palacio de Gobierno en Lima (Perú). EFE/ Paolo Aguilar

La Cancillería peruana convocó al embajador mexicano en Lima, Pablo Monroy, para transmitirle su rechazo por las «expresiones de las autoridades mexicanas» que, a juicio del Ejecutivo, «constituyen una injerencia en los asuntos internos» del país andino, un día después de que el expresidente Pedro Castillo, acusado de intentar dar un golpe de Estado, solicitara asilo a esa nación desde su lugar de reclusión.

«Las expresiones de las autoridades mexicanas constituyen una injerencia en los asuntos internos del Perú y no resultan consistentes con los acontecimientos que se han sucedido en días recientes», reza un comunicado de la Cancillería, actualmente sin ministro titular, tras la renuncia de César Landa, quien abandonó el cargo acusando a Castillo de dar un golpe de Estado y pedir ayudar internacional para frenarle.