Jóvenes jinetes irrumpen en la élite de la hípica para ampliar su difusión

Madrid, 28 nov (EFE).- La carrera deportiva de un atleta ecuestre puede alargarse una media de tres o cuatro décadas, por lo que hacerse un hueco en la élite de la doma o el salto de obstáculos no resulta sencillo para las nuevas generaciones que, además, se enfrentan a la transformación del deporte.

MADRID, 28/11/2021.- El jinete suizo Edouard Schmitz durante su participación en el Gran Premio Ciudad de Madrid, evento de la Copa del Mundo de Hípica Longines este domingo en Ifema. EFE/ Víctor Lerena

Nombres como el del suizo Edouard Schmitz (22 años), el inglés Jack Whitaker (20), el irlandés Michael Pender (22) o el español Juan Matute Guimón (24) conocen de primera mano la dificultad de acceder a los principales concursos del circuito.

MADRID, 28/11/2021.- El jinete suizo Edouard Schmitz durante su participación en el Gran Premio Ciudad de Madrid, evento de la Copa del Mundo de Hípica Longines este domingo en Ifema. EFE/ Víctor Lerena

El debut de Schmitz en un concurso de máximo nivel

En Madrid, durante la cuarta prueba de la Copa del Mundo de salto a caballo en la división de Europa Occidental, Schmitz debutó en esta competición en decimonovena posición -de un total de 40 jinetes-; aunque con un resultado similar a sus compatriotas Steve Guerdat, campeón olímpico en 2012, y Martin Fuchs, campeón europeo en 2019 y subcampeón mundial en 2018.

“Es un honor estar aquí compitiendo a este nivel, he entrenado mucho para ello y es satisfactorio lograr estas oportunidades”, explicó en una entrevista con la Agencia EFE, donde se sinceró afirmando que “es un poco intimidante estar con tantas leyendas”.

El joven suizo combina los estudios con la alta competición y, en sus palabras, disfruta con el reto que supone esta exigencia.

"El valor del sacrificio"

El jefe del equipo nacional de salto, Michel Sorg, explica que en Suiza tienen como objetivo formar a jóvenes deportistas y darles la oportunidad de compartir experiencias con jinetes consagrados que les inculquen “el valor del sacrificio”.

Una premisa de la que parte también el director de la disciplina de salto a caballo de la Federación Ecuestre Internacional, Marco Fusté, quien comentó a Efe que “cada vez se ven más jóvenes preparados que encuentran su hueco”.

La hípica consolida su relevancia como modo de vida

Preguntado por si la longevidad de los participantes puede ser un motivo de desaliento, él considera que no: “lo bueno de este deporte es que mientras tengas caballos y propietarios que aporten caballos, te puedes mantener y eso es para todos; no es un deporte efímero, es un modo de vida”.

La hípica, a nivel mundial, genera 300.000 millones de euros anuales, con más de 58 millones de caballos en el mundo para más de 37 millones de jinetes.

Sin embargo, los deportes ecuestres no gozan de una audiencia generalista, salvo excepciones como los países de ‘la cuna de la hípica deportiva’ -Alemania, Países Bajos, Reino Unido o los países nórdicos-.

Nuevas corrientes en el deporte

Por eso, deportistas jóvenes como Schmitz creen que les resta difusión que “a veces no se entiendan bien algunos puntos” del deporte, por lo que la gente de su generación debe “tratar de explicar estos malentendidos”.

Algunos ejemplos que detalló fueron la prioridad del bienestar animal, la complejidad técnica de disciplinas como la doma o los formatos de competición, o que las oportunidades solo llegan para los que tienen dinero o influencias.

Esfuerzo y difusión de imagen

En este último aspecto, tanto él como Juan Matute Guimón coincidieron en que “hay mucho esfuerzo” detrás de sus éxitos y que no solo tienes que tener un buen caballo, también debes concentrarte en mantener la forma todos los fines de semana.

Por último, para la difusión del deporte confían en que “en 5 o 10 años” las herramientas sociales y la tecnología permitan que la información sea más accesible para todos los públicos. EFE.

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