La artroscopia, clave para “comprender biomecánicamente” las lesiones articulares

 La artroscopia, técnica quirúrgica que permite explorar las articulaciones desde dentro con una cámara y operar de forma mínimamente invasiva, ha supuesto una revolución no solo para el abordaje de lesiones articulares, sino también para “comprender biomecánicamente muchas de esas lesiones cuya misma existencia se desconocía hace un tiempo”.

El doctor Vicente Carratalá (i), jefe de la Unidad de mano y miembro superior de Quirónsalud Valencia, junto al doctor Néstor Zurita, jefe de traumatología Quirónsalud Elche y Gran Alacant, durante los Diálogos Efe Salud. EFE/Ana Escobar

Así se ha concluido en un encuentro informativo organizado por Efe y Quirónsalud para abordar los últimos avances en artroscopia, en el que el coordinador de la Unidad de Cirugía de Mano y Miembro Superior del Hospital Quirónsalud València, Vicente Carratalá, ha destacado el papel de esta técnica que no solo ha servido para el tratamiento de patologías que antes se abordaban con cirugía abierta «sino también para el conocimiento de muchos problemas articulares”.

El doctor Francesc Soler, presidente de la Sociedad Española de Artroscopia, participa de forma telemática en los Diálogos Efe Salud. EFE/Ana Escobar

“La principal ventaja de la artroscopia es que permite diagnosticar con mayor precisión y, a la hora de tratar, ofrece una solución que produce menos edemas, menos problemas complicaciones”, ha destacado el también miembro de la junta directiva de la Sociedad Española de Cirugía de Mano (SECMA).

El doctor Diego Giménez (i), jefe de traumatología de Quirónsalud Murcia, junto al doctor Vicente Carratalá, jefe de la Unidad de mano y miembro superior de Quirónsalud Valencia. EFE/Ana Escobar

En este sentido, ha añadido que “no es nada extraño, cuando entras en la articulación, ver cosas completamente diferentes a las que indicaba la resonancia”, ya que “por ejemplo encuentras que el tendón está más o menos roto y obliga a cambiar completamente el plan inicial que podías tener para esa cirugía”.

Así lo ha señalado también el jefe de servicio de Cirugía Ortopédica y Traumatología del Hospital Quirónsalud Murcia, Diego Giménez, quien ha destacado que la artroscopia “a pesar de ser en sí misma una técnica diagnóstica es importante enfrentarse a la cirugía ya con un diagnóstico aproximado”, aunque “cuando ves las estructuras por dentro a veces se dan matizaciones en este”.

Giménez, que ha vivido “cómo ha ido evolucionando a pasos agigantados” la técnica desde que hace cuarenta años se empezaron a hacer artroscopias, ha subrayado que “algunas lesiones solo se han empezado a diagnosticar mediante artroscopia, como la lesión de slap en el hombro”.

“Yo empecé a hacer cirugía de la inestabilidad mediante técnica abierta y esas lesiones no las veíamos; se habían descrito pero aún no las habíamos estudiado bien porque literalmente no las podíamos ver”, ha detallado.

Así lo ha resaltado también el presidente de la Sociedad Española de Artroscopia, Francesc Soler, que ha considerado que esta técnica quirúrgica ha sido una completa revolución porque, al no tener que abrir totalmente una articulación, la recuperación del paciente es mucho más rápida.

“Ha experimentado además una evolución exponencial” que ha ido “de la mano de los avances técnicos”, ya que “no hay que olvidar que la artroscopia requiere de unas necesidades técnicas determinadas, es decir, que precisa una torre de artroscopia con una cámara, una pantalla de televisión, una fuente de luz, un sistema de flujo de agua…, etc.»

Para Soler, “aún hay mucho camino por recorrer” en el conocimiento interno de las lesiones que se dan en las articulaciones, por ejemplo en el hombro, su especialidad, donde ha admitido que “aún hay cosas que no entendemos por qué están; no sabemos si son restos de la evolución o si tienen una función dinámica como pasa con el tendón largo del bíceps”.

El presidente de la Sociedad Española de Artroscopia ha incidido asimismo en las ventajas de esta técnica frente a otras, y ha recordado que “la resonancia, por ejemplo, hace una foto de la articulación, pero nosotros nos movemos”, con lo que la artroscopia permite comprobar el correcto funcionamiento de la articulación y detectar problemas que «una foto fija» no puede revelar.

Por su parte, el doctor Néstor Zurita, jefe de traumatología en Quirónsalud Elche y Gran Alacant y médico de la Real Federación Española de Natación, ha recordado que, si bien la artroscopia ha reducido las complicaciones derivadas de las grandes cirugías que antes requería el abordaje de patologías articulares, lo cierto es que el tiempo biológico que necesita la recuperación de la lesión en sí sigue siendo el mismo.

«Es decir, cuando se sutura un tendón del hombro, ese tendón necesita un tiempo determinado para fijarse de nuevo al hueso» y eso no lo puede variar la artroscopia, ha afirmado.

Ha señalado también que “la artroscopia mueve tal volumen de conocimiento y especialización que es la única técnica sobre la cual se han desarrollado asociaciones científicas, como la Española de Artroscopia” que preside Soler.

“Las nuevas líneas de investigación giran en torno a aplicar tratamientos biológicos en la reparación de las estructuras, y ya se está trabajando en temas como el plasma rico en plaquetas o las células madre”, ha pronosticado.

“Pero la artroscopia no deja de ser un arma terapéutica, y no debemos olvidar que en medicina no hay una verdad absoluta ni un tratamiento efectivo al cien por cien”, ha afirmado para concluir: «Como decimos siempre los profesionales, este tratamiento, como todos, debe ser individualizado según las características del paciente”. EFE

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