La MedaWeek arranca con nuevos foros y su apuesta por la integración regional

Barcelona, 17 nov (EFE).- La Semana Mediterránea de Líderes Económicos, la MedaWeek, ha arrancado con una apuesta decidida por la integración regional, el impulso de la relación entre las dos orillas del Mediterráneo y nuevos foros de debate para potenciar economías más diversificadas con la que afrontar la pospandemia.

La MedaWeek celebra su 15 edición del 17 al 19 de noviembre en formato híbrido y está organizada por la Asociación de Cámaras de Comercio e Industria del Mediterráneo (Ascame) y la Cámara de Comercio de Barcelona, en colaboración con la Unión por el Mediterráneo (UpM), el Instituto Europeo del Mediterráneo (IEMed) y el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona (CZFB).

El coordinador general de Ascame, Anwar Zibaoui, ha destacado que el objetivo de la MedaWeek es el desarrollo económico y social del Mediterráneo y presentar las oportunidades de desarrollo que ofrece.

Ha señalado que los foros de esta edición «cubrirán sectores clave para la región, como su relación con el continente africano y con Europa, las energías renovables, la economía verde, la agricultura, la economía social, las mujeres, los jóvenes, las startups, las finanzas islámicas o la industria de cruceros.

Además, la Semana Mediterránea de Líderes Económicos acoge debates sobre sectores emergentes que aportarán nuevos nichos de crecimiento para la región, como son la industria creativa cultural o el deporte, algunas de las novedades de esta edición.

La MedaWeek Barcelona vuelve a apostar por la integración regional, «por la integración económica del Mediterráneo y su asociación con Europa y su vinculación con África».

Para Zibaoui, la covid-19 ha mostrado la debilidad de la globalización y de la interdependencia económica, por lo que ha destacado que la «regionalización» es una fuente inmensa de oportunidades.

En este sentido MedaWeek se «consolida como la plataforma anual de esta alianza Europa-Mediterráneo-África, un nuevo eje para el futuro con más de 1.800 millones de habitantes».

Por ello, considera que hay que utilizar sinergias en la búsqueda de nuevos caminos para la integración mediterránea que abran nuevas vías a la capacidad emprendedora y a la generación de valor.

Según Zibaoui, está en marcha una revolución digital verde y azul y una cultura innovadora que tienen la oportunidad de abrir grandes perspectivas de recuperación económica y de revitalización regional, por lo que no podemos «dejar pasar esta oportunidad».

La presidenta de la Cambra de Barcelona, Mònica Roca, ha destacado el papel cada vez más decisivo de la ciudad como capital económica y «punto de conexión» entre las dos orillas del Mediterráneo

Roca ha resaltado el rol de las empresas en la reconstrucción económica tras la pandemia y ha apostado por una «remodelación» de las relaciones entre el Mediterráneo y Europa para impulsar las relaciones comerciales en igualdad de condiciones, reforzar las economías inclusivas y el aumento del bienestar social en ambas orillas.

Para la presidenta de la Cambra de Barcelona, es necesario que la UE y el Mediterráneo impulsen juntos nuevos proyectos que sirvan para competir con otras regiones porque «sumando fuerzas todos tenemos mucho que ganar».

La ministra de Industria, Reyes Maroto, ha destacado en un vídeo la «creciente interdependencia» de la región mediterránea que ha puesto de manifiesto la covid y la necesidad de abrir nuevas vías de colaboración en temas como el cambio climático, la sanidad, la agricultura, la transición ecológica justa o las disrupciones tecnológicas, entre otros.

«Todos estos retos requieren de compromisos, de soluciones que sean abordados con el mayor número de países», ha dicho Maroto, por lo que resulta necesario reforzar la colaboración entre los países mediterráneos para poder consolidar una recuperación «económicamente justa».

Para el presidente de Ascame, Ahmed M. El Wakil, la Semana Mediterránea de Líderes Económicos pretende hacer un balance de la situación actual, de los retos de la región y dar la oportunidad a los empresarios de conectar entre ellos y con futuros inversores.

También ha coincidido en que el Mediterráneo y la UE necesitan una relación diferente, «una renovación» de la misma dictada por los cambios actuales que el mundo atraviesa a nivel económico, geopolítico, de seguridad, de cambio climático o de covid, por lo que ha apuntado la necesidad «un partenariado para las siguientes generaciones».

El presidente del Instituto Europeo del Mediterráneo, Senen Florensa, ha dicho asimismo que la cooperación de la región es más necesaria tras la crisis generada por la covid, porque la pandemia ha puesto de manifiesto que el mundo de mañana será el de las «grandes regiones económicas mundiales».

Para el delegado especial del Estado en el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona (CZFB), Pere Navarro, el lema de la MedaWeek de este año, «Un futuro en común», es muy importante en un momento tan trascendental que pone de manifiesto la necesidad de «avanzar juntos como territorio».

«La integración euromediterránea es clave para la recuperación», ha dicho Navarro, que cree que es el momento de repensar la región para que sea un «actor proactivo» en la escena internacional.

El secretario general de la Unión por el Mediterráneo, Nasser Kamel, ha destacado la importancia de la «democratización de la digitalización» para reducir la brecha que hay entre norte y sur, mientras el ministro de Finanzas de Egipto, Mohamed Ahmed Maait, ha animado al sector privado a que se interese por las energías renovables por las oportunidades de negocio que generan y por la afectación del cambio climático en el continente.