Las mujeres piden cambio de roles para incrementar su participación social

Barcelona, 16 nov (EFE).- Los roles sociales que adjudican a las mujeres en varias regiones del mundo, «relegadas en su mayoría a las tareas domésticas», ha incrementado su exposición a los efectos negativos del cambio climático y su escasa participación en la toma de decisiones, según ha comentado esta mañana un panel de expertas.

Imagen de la segunda jornada de la conferencia internacional Cassandra, organizada por el Centro Tecnológico de Cataluña (Eurecat).

En la conferencia internacional Cassandra, organizada por el Centro Tecnológico de Cataluña (Eurecat), la representante de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OECD), Melissa Kerim-Dikeni, ha asegurado que las mujeres se ven «desproporcionadamente afectadas» ante esta situación.

Por ello, bajo su experiencia, los países deben mejorar su análisis de los problemas sociales con «datos desgregados por género», lo que favorecería el protagonismo femenino en la toma de decisiones al obtener una visión más completa.

Una percepción compartida por la vicecoordinadora regional de la Global Water Partnership – Mediterranean (GWP-Med) Anthi Brouma, quien ha añadido que «en muchas partes del Mediterráneo las economías no permiten a las mujeres acceder a los trabajos con salarios decentes».

Brouma ha lamentado que «estamos lejos de la igualdad de género», aunque ha reconocido avances en la última década, ya que las mujeres tienen «menos tiempo para la educación, para participar en la toma de decisiones», por estar dedicadas al cuidado del hogar.

En este sentido, la secretaria general de Igualdad delgGobierno catalán, Mireia Mata, ha reforzado la idea que se ven «más afectadas al acceso a los recursos y a la movilidad» y, por esta razón, efectos del cambio climático como la escasez de agua son más profundos en las mujeres.

Durante la segunda jornada de las conferencias Cassandra, que tienen lugar de forma virtual del 15 al 17 de noviembre, también se ha celebrado un panel centrado en «El renacimiento del Mediterráneo», para explorar las colaboración de la ciencia, la tecnología y otros sectores en el desarrollo de esta área.

Moderado por el investigador de la Comisión Europea Bernd Manfred Gawlik, el debate ha derivado en una conversación sobre encontrar el bienestar de la región y la dualidad entre religión y ciencia.

El Dicasterio de Desarrollo Humano de la Santa Sede en el Vaticano, Tebaldo Vinciguerra, ha comentado que el Mediterráneo debe «cuidar su legado común» y reconfigurar «ciertos aspectos» para mejorar el entendimiento mutuo.

Además, ha añadido que la religión es un elemento de «esperanza» para la sociedad, a lo que el consejero de Ciencia y Tecnología del European External Service (EEAS), Jan Marco Müller, ha respondido que los desarrollos científicos también ofrecen esa «esperanza».

Ha ejemplificado cómo las vacunas han permitido mitigar los efectos de la pandemia provocada por la COVID-19 y, bajo su punto de vista, la ciencia debe ser el eje de desarrollo para el futuro.

En lo que sí han estado de acuerdo es que el Mediterráneo es un lugar de conocimiento milenario, «un cruce de ideas, de gente y de experiencias».

La última sesión del día ha incidido en el papel de la ciencia en la sociedad actual, donde los profesionales han abogado por potenciar un papel «no político» para la resolución de crisis y asuntos esenciales como el agua, el transporte, la producción de energía y alimentos o la gestión de residuos. EFE

jmp/gb