Barbón rechaza reforma de la malverscación y le indigna plantear referéndum

Oviedo (EFE).- El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha asegurado este viernes que no le gusta la reforma del delito de malversación, pero que también le «indigna» que el presidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonès, plantee un referéndum sobre la independencia que «no cabe» en el marco constitucional.

A preguntas de los periodistas tras presidir la reunión del Consejo de Gobierno en la localidad de Cabañaquinta, Barbón ha señalado que aún está a la espera de conocer la redacción definitiva, pero que en lo que sí está de acuerdo es con la novedad introducida en el Código Penal de que se tipifique como delito el incremento injustificado de patrimonio por parte de cargos públicos.

Respecto a la incidencia electoral de medidas como la reforma del Código Penal para suprimir además el delito de secesión, el presidente asturiano ha señalado que «esas cosas se votarán en diciembre», fecha aproximada de las próximas elecciones generales y no en las autonómicas y municipales previstas para el próximo mes de mayo.

Tras la polémica generada por la actuación del Tribunal Constitucional en relación a la tramitación parlamentaria de esa reforma y de la modificación del sistema de renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), Barbón ha abogado por que todos bajen «un poco» el diapasón y por que la derecha desbloquee la renovación de los órganos constitucionales.

Tanto el CGPJ como el Constitucional «necesitan tener toda la legitimidad para que no se les devalúe» y que «nadie pueda poner en duda que pueden decidir con total libertad, como ha sido siempre», ha apuntado tras lamentar que un partido «serio y que quiere presentarse como alternativa» como es el PP se dedique a bloquear «unas instituciones claves»

«Al no renovarlos los está devaluando y una parte de la sociedad puede empezar a dudar de la legitimidad de esos órganos», ha apuntado, a la vez que ha considerado que impedir su renovación supone «un ataque a la Constitución» similar al referéndum que plantean los independentistas.

«Me indigna, esto es un cachondeo», ha señalado el jefe del Ejecutivo asturiano , que ha recordado a Aragonès que un referéndum «sólo cabe en la Constitución» en el marco de lo que ella misma prevé y garantizar que siempre mostrará una actitud firma ante el intento de «destruir el marco constitucional».

«Sigo siendo nieto de la Guerra Civil, pero sobre todo soy hijo de la Constitución y hay que defenderla. Todo lo que se haga de acuerdo a la Constitución, incluida su reforma, que se haga, pero lo que no cabe, no cabe y ahí pido absoluta firmeza», ha añadido. EFE