El cambio de postura de Podemos permite activar la recuperación del CES

Oviedo (EFE).- El pleno de la Junta General ha aprobado este jueves la toma en consideración de una proposición de ley de IU para la recuperación del Consejo Económico y Social (CES) de Asturias, que ha contado con el apoyo del PSOE y de Podemos después de que hace cinco años la formación morada votara a favor de su desaparición tras tres décadas de actividad.

La iniciativa, consensuada con UGT, CCOO y FADE y que incluye, como novedad, cargos sin remuneración y la inclusión de representantes del Consejo de la Juventud y de la Mujer, ha sido rechazada por Ciudadanos, Foro, Vox y el Grupo Mixto mientras que el PP, promotor en 2017 de la extinción de dicho órgano consultivo, se ha abstenido.

La portavoz de IU, Ángela Vallina, ha defendido la puesta en marcha de un órgano consultivo más austero, dado que el cargo del presidente no contará con ninguna remuneración, al igual que los vocales, todos ellos con un mandato de seis años.

De este organismo formarían parte la patronal y los sindicatos, con ocho representantes cada uno, así como el Gobierno regional (2), la Federación Asturiana de Concejos (2), la Universidad de Oviedo (1), la Fundación para el Fomento de la Economía Social (1), el Consejo de la Juventud de Asturias (1) y el Consejo Asturiano de la Mujer del Principado (1).

Entre sus funciones está la de emitir dictamenes con carácter preceptivo y no vinculantes sobre anteproyectos de ley que regulen materias socioeconómicas y laborales que sean competencia de la comunidad, salvo el Anteproyecto de Ley de Presupuestos Generales del Principado, y de decretos que posean especial trascendencia en estos asuntos.

Reforzar la participación de agentes económicos y sociales

Antes de recordar que su recuperación forma parte del acuerdo de investidura con el PSOE y de la concertación social, Vallina ha subrayado que el CES refuerza la participación de los agentes económicos y sociales en la toma de decisiones de «intereses que les son propios».

«Asturias no tiene voz en determinados temas y no puede seguir siendo excepción», ha apuntado después de recalcar que solo el Principado y Castilla La Mancha no cuentan con este tipo de organismos.

En el bloque del sí se ha posicionado el PSOE, que ha abogado por que Asturias vuelva a tener un organismo que «refuerza la calidad democrática» y que debe conformarse «acorde al momento actual», con una estructura «más ágil y funcional» y austera.

También Podemos ha respaldado la iniciativa, tras haber apoyado hace cinco años su extinción, al sostener su portavoz, Rafael Palacios, que el nuevo CES tendrá una mayor pluralidad entre sus miembros y contará un «ajustado impacto presupuestario», por la gratuidad del cargo del presidente lo que significa un «avance significativo».

Tras sostener que el anterior órgano había «perdido completamente su espíritu fundacional y no servía para lo que había sido creado en su origen», ha dicho, no obstante, que la proposición de ley promovida por IU tiene «aspectos mejorables», como aumentar el protagonismo del parlamento para elegir a la persona que ostente la presidencia.

Algunos grupos rechazan resucitar un «chiringuito»

En contra de la recuperación del CES se ha posicionado el PP, cuyo diputado Pablo González ha explicado que la proposición de ley no garantiza algunos de los requisitos planteados por los populares, como la reducción de costes y la optimización de los servicios que prestaría a los ciudadanos.

«No queremos repetir algo que funcionó mal», ha recalcado, tras señalar, no obstante, que su partido apoyaría su puesta en marcha si finalmente se cumplen estos objetivos, así como que la Junta General tenga mayor peso.

La portavoz de Ciudadanos, Susana Fernández, ha rechazado su recuperación por ser la «resurrección de un chiringuito» que solo serviría para «repartir sueldos y comprar las voluntades de patronal y sindicatos».

«Los motivos que justificaban su extinción siguen plenamente vigentes y con más fuerza todavía», ha dicho, por su parte, su homólogo de Foro, quien ha afirmado que este órgano ha demostrado ser «caro e inútil».

En representación de Vox, Ignacio Blanco ha advertido de que el CES «volvería a ser un chiringuito» y un «lastre» en el que se colocarían «a amigos».

Por su parte, el diputado del Grupo Mixto, Armando Fernández Bartolomé, ha afirmado que el nuevo consejo impulsado por la coalición no recoge ningún cambio respecto al suprimido y elimina algunas de las funciones que aquel órgano tenía, al tiempo que ha manifestado sus dudas sobre los recursos económicos que dispondrá. EFE

Edición web: Gorka Vega