La producción de la industria asturiana, al alza, pero con «cierta fatiga»

Oviedo (EFE).- La producción de la industria asturiana ha subido en los ocho primeros meses del año un 6,1 por ciento en relación al mismo periodo del pasado ejercicio, según el índice elaborado por la Sociedad Asturiana de Estudios Económicos e Industriales (Sadei), que, no obstante, detecta «cierta sensación de fatiga».

Sólo en agosto, la producción de la industria repuntó un 2,1 por ciento en tasa interanual.

En su análisis coyuntural, Sadei apunta que «la situación no difiere demasiado de los meses precedentes», ya que siguen manteniendo «una excelente situación la industria naval y la fabricación de estructuras para energía renovables, mientas que parece moderarse la aportación de la energía al crecimiento general».

Sin embargo, «parece observarse una cierta sensación de fatiga en el sector de cara a la última parte del año», precisa Sadei.

A este respecto, apunta que la fuerte competencia que provoca la ausencia de aranceles a la importación de ciertas materias primas, especialmente en los productos siderúrgicos, y la caída en la demanda por diversos factores globales han provocado una reducción en la carga de trabajo de determinadas líneas productivas de factorías muy relevantes de la región que han desembocado incluso en la paralización de ciertas actividades.

«Esta situación, y la posibilidad de que se cumplan las peores predicciones en la situación geopolítica mundial, generan gran inquietud tanto en la industria auxiliar como en el resto de actividades que, de un modo u otro, viven al amparo de la siderurgia», concluye.

Metalurgia, a la cabeza

En agosto, el mayor aumento de la producción correspondió a la metalurgia, un 6,4 por ciento; seguido de otros productos minerales no metálicos, un 3,4 por ciento; la industria química, un 2,6 por ciento; las industrias extractivas, un 2,3 por ciento, y la energía eléctrica, gas y agua, un 2,3 por ciento.

Además, subió en la industria transformadora de los metales y en la alimentación, bebidas y tabaco, en un 1,8 por ciento en ambos casos, así como en la fabricación de productos metálicos, un 0,70 por ciento, y en otras industrias manufactureras, un 0,5 por ciento. EFE,

Edición web: Gorka Vega.