La regasificadora de El Musel sí se conectará a la red y podrá tener más usos

Oviedo (EFE).- La regasificadora de El Musel no podrá funcionar como una isla y sí que estará conectada con el resto de la red gasista una vez que en enero empiece a estar operativa como almacén logístico, según el consejero de Industria, Empleo y Promoción Económica, Enrique Fernández, que considera que también podría dar respaldo al sistema en caso de fallos o accidentes en otras plantas.

«Queremos que entre en marcha con la máxima funcionalidad posible, pero no puede entrar en el sistema ofreciendo servicios que no son necesarios», ha afirmado el titular de Industria al responder en el pleno celebrado este martes en el parlamento autonómico a una interpelación del portavoz de Foro, Adrián Pumares.

Según Fernández, introducir la regasificadora de El Musel en el sistema cuando están cubiertas todas las necesidades por otras plantas sólo supondría un aumento de los costes y, por lo tanto, de la factura que llega a los ciudadanos.

En cualquier caso, ha advertido de que antes de que entre en funcionamiento el primer tanque en enero, y el segundo en abril, debe contar con resoluciones de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, así como del Ministerio para la Transición Energética en las que quedará claro «para qué es necesaria y qué usos tendrá esa planta» ya que fijarán las condiciones técnicas y económicas para su puesta en marcha.

Respaldo a los estados de la UE

La principal preocupación ahora, ha añadido el consejero, es que esta instalación entre en funcionamiento y pueda dar respaldo a los estados de la Unión Europea que lo precisen en un momento de crisis energética que ha condicionado este «primer uso» de la regasificadora gijonesa, aunque, «por la propia operativa de la planta, no podrá funcionar aislada de la red gasista y físicamente sí que estará conectada».

Previamente, el portavoz de Foro había recordado que durante una reciente visita a la regasificadora, el consejero delegado de Enagás, Arturo Gonzalo, había asegurado que esta planta entraría en funcionamiento como un almacén logístico para suministrar gas licuado al resto de Europa, y que lo haría sin conexión con rel resto de la red gasista del país.

En su opinión, el Gobierno autonómico debería hacer frente a esos planes y «utilizar todas las herramientas» a su alcance para que la planta se conecte con el gasoducto El Musel-Llanera y no se limite a ser un «simple almacén de gas natural licuado» ya que, de esa forma, no serviría para reforzar la soberanía energética.

Enagás ha iniciado ya los preparativos y la formación de parte del medio centenar de empleados con los que contará la compañía gasista para la puesta en marcha de la regasificadora en enero como una infraestructura logística clave para que España contribuya a la seguridad de suministro de Europa.

Según los cálculos de Enagás, la planta de El Musel aportará al año hasta 8 bcm (8.000 millones de metros cúbicos) de gas natural licuado (GNL)a Europa, mediante la descarga y carga de hasta 100 barcos al año.

La regasificadora, con capacidad para almacenar 300.000 metros cúbicos de gas natural licuado, ha permanecido paralizada desde 2013 por orden judicial tras una inversión de unos 360 millones de euros por vulnerar su construcción la normativa entonces vigente. EFE