Los docentes salen a la calle para protestar por la aplicación de la LOMLOE

Oviedo (EFE).- Más de doscientos docentes asturianos han participado este lunes en Oviedo en una cacerolada convocada por los sindicatos ANPE, UGT, CCOO y SUATEA para mostrar su rechazo por la aplicación de la nueva ley de educación, la LOMLOE.

Los profesores han respondido a la llamada de las centrales sindicales de movilizarse ante la Consejería de Educación contra la implantación de una normativa «imposible» de desplegar por los plazos y la «escasa» formación ofrecida por parte de los responsables de este departamento.

En declaraciones a los periodistas, los cuatro sindicatos que componen la Mesa Sectorial de Educación han denunciado que los docentes no cuentan con guías claras para desempeñar su labor.

«En diciembre los profesores tiene que evaluar a los alumnos y no saben cómo hacerlo. No sabe la propia consejería y las instrucciones son confusas e, incluso, contradictorias», ha señalado el presidente del sindicato ANPE de Asturias, Gumersindo Rodríguez, quien ha considerado «inadmisible» que la formación al profesorado ha llegado a «300 de 13.000» docentes.

En la misma línea se ha expresado el secretario general del Sindicato de Enseñanza de CCOO de Asturias, Borja Llorente, al asegurar que el departamento de Lydia Espina «debe abandonar de una vez por todas la estrategia de la avestruz» y afrontar el problema.

Así, ha exigido que abra una negociación «cuanto antes» con los docentes y que, de no hacerlo, «las movilizaciones irán a más en las próximas semanas».

«Veremos qué clase de invierno caliente va a tener la consejera como no reaccione pronto», ha apuntado.

Por parte de UGT, Cristóbal Puente ha asegurado que es «imposible» implantar una ley con el acuerdo de plantillas de 2001, puesto que se necesitan más recursos para ello.

Desde el sindicato SUATEA, Laura Conde ha señalado que el profesorado necesita «seguridad» en su trabajo, para lo que es necesario una guía «verdaderamente clara y útil que permita saber cómo ajustarse a la nueva ley».

Ante las protestas sindicales, la consejera de Educación ha lanzado «un mensaje de sosiego y tranquilidad» de cara a la aplicación de la reforma educativa y ha reiterado que se mantiene abierta al diálogo.

Espina ha explicado que su plena implantación se conseguirá en el plazo de dos años, tal y como establece su propio calendario, y que la intención de la consejería es «acompañar y ayudar a la comunidad educativa, ser permeables y responder a las necesidades que se plantean». EFE