Los trenes circulan ya bajo Pajares para romper el aislamiento de Asturias

Campomanes (Lena) (EFE).- Un Talgo con doscientas personas a bordo ha escenificado este miércoles la próxima puesta en servicio de la Variante Ferroviaria de Pajares, que permitirá romper el «aislamiento» de Asturias con la llegada de la alta velocidad a través de una infraestructura cuya construcción se inició hace dieciocho años y en la que se han invertido ya 3.800 millones de euros.

El convoy, en el que viajaban la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, y el presidente del Principado, Adrián Barbón, ha recorrido en unos 18 minutos y a una velocidad máxima de 162 kilómetros por hora los 50 kilómetros de que consta una variante integrada por doce túneles, cuatro de ellos con dos tubos, incluido el que traspasa el puerto de Pajares, de casi 25 kilómetros de longitud.

El séptimo túnel más largo del mundo se incluye en una obra con una pendiente media del 1,7 por ciento; 214 ventiladores y 58 galerías de conexión entre los tubos -con una sección de 56 metros cuadrados- para mantenimiento y evacuaciones y constituye, según Sánchez, la mayor obra de ingeniería ferroviaria de España «y habla bien de Adif y de las empresas que han participado».

La nueva infraestructura, que arranca en el municipio leonés de La Robla y se prolonga hasta Campomanes, ya en Asturias, permitirá tras su puesta en marcha, prevista para el próximo mes de mayo, la circulación de convoyes de viajeros y de mercancías y se recorrerá cuando entre en servicio en unos 15 minutos tras acortarse en unos 37 kilómetros el trazado actual .

El anterior trazado, del siglo XIX

Hasta ahora, todo el tráfico procedente de Asturias o con dirección al Principado circulaba por la denominada ‘rampa de Pajares’, un trazado construido en 1884 que cuenta con 79 túneles y donde los trenes circulan a una velocidad media de 60 kilómetros por hora y una máxima de 105.

Así, sólo en el tramo entre Oviedo y León los trenes emplean ahora dos horas y veinte minutos de las cuatro horas y 54 minutos que se tarda en viajar entre la capital asturiana y Madrid, un tiempo que, con la nueva infraestructura, podría reducirse hasta dos horas y 43 minutos en un servicio sin paradas.

La obra de Pajares, la única inversión en España incluida por ley en un Plan de Infraestructuras tras aprobar el Congreso en 1997 una iniciativa de IU, ha sido objeto de controversia política tanto por su diseño como por los retrasos que ha acumulado un proyecto cuya primera piedra se colocó en febrero de 2004 con una inversión prevista de 1.085 millones y que preveía estar finalizada en 2010.

La ministra de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Raquel Sánchez (4d), posa en la estación de Campomanes junto al presidente asturiano, Adrián Barbón. EFE/J.L.Cereijido.

Un proyecto de enorme complejidad

El proyecto, de enorme complejidad técnica por las características geotécnicas del macizo que atraviesa -con hasta 40 formaciones geológicas diferentes- y la necesidad de aunar los parámetros de alta velocidad y los del tráfico de mercancías en una misma, ha requerido del uso de cinco tuneladoras para excavar unos túneles en los que han llegado a trabajador simultáneamente 4.000 personas.

Para el presidente asturiano, el convoy que hoy ha atravesado la cordillera cantábrica, uno de los primeros en hacerlo ya electrificado y conectado a la catenaria dentro del periodo de pruebas en que se encuentra la obra, la inminencia de la llegada de la alta velocidad supone «el fin del aislamiento» para un región que es «periferia de la periferia» y el cumplimiento «de una demanda histórica».

Durante el recorrido, Barbón y la ministra han acudido a la locomotora para contemplar junto a José Ramón, el maquinista encargado de conducir un convoy cargado de periodistas e invitados entre los que figuraban el presidente de la Diputación leonesa, Eduardo Morán, y el alcalde León, José Antonio Díaz, y la delegada territorial de la Junta de Castilla y León, Ester Muñoz.

Entre los usuarios de uno de los primeros trenes en circular por la Variante de Pajares figuraban también las delegadas del Gobierno en ambas comunidades autónomas; responsables de Renfe y de Adif y una amplia representación sindical, empresarial y del arco político parlamentario asturiano. EFE