Uganda declara el fin del brote de ébola que causó 55 muertos

Nairobi, 11 ene (EFE).- El Gobierno de Uganda declaró hoy el fin del brote de ébola que vivía el país desde el pasado septiembre y dejó 142 casos y 55 muertos confirmados, tras 42 días en los que las autoridades sanitarias no detectaron ninguna infección nueva.

«Me complace anunciar que nuestras medidas funcionaron y controlamos con éxito el brote de ébola en Uganda», indicó hoy la ministra de Salud del país, Jane Ruth Aceng, desde el distrito Mubende (centro), donde se detectaron los primeros casos de la epidemia, en la que 87 pacientes lograron curarse.

«Todas las cadenas de transmisión se han interrumpido y quiero declarar que el brote ha terminado», añadió.

Uganda siguió así los protocolos de la Organización Mundial para la Salud (OMS), que establecen que un país puede dar por terminado un brote de ébola si no se detectan nuevos casos durante 42 días consecutivos, el doble del período de incubación del virus.

El Gobierno ugandés declaró el brote el pasado 20 de septiembre tras confirmar un contagio en Mubende, donde un joven de 24 años murió por la enfermedad.

Medidas de Uganda para controlar el brote de ébola

Entre otras medidas, Uganda impuso un toque de queda nocturno y limitaciones de movimientos en los distritos centrales de Mubende y Kassanda desde el 15 de octubre hasta el 17 de diciembre, pero no necesitó extender estas restricciones a nivel nacional.

Asimismo, Uganda recibió a principios del pasado diciembre dosis de vacunas experimentales contra la cepa de Sudán del ébola, responsable del brote recién terminado.

A estas acciones se sumaron, entre otras, la creación de laboratorios móviles con la capacidad de tomar muestras y analizarlas en seis horas, sensibilización en las comunidades y más formación para los trabajadores sanitarios.

Letrero de concienciación sobre el ébola en el hospital de Bwera (Uganda). EFE/Melanie Atureebe/Archivo

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de África (África CDC) de la Unión Africana (UA) ya adelantaron el pasado jueves que el brote de ébola en Uganda estaba «bajo control» debido a los esfuerzos de las autoridades sanitarias del país.

Sin embargo, a lo largo de esta emergencia la ministra de Salud ugandesa reconoció que el país debió haber mejorado algunos aspectos de su respuesta, como la coordinación de Uganda con sus socios internacionales y la protección de los trabajadores sanitarios.

De hecho, al menos 19 trabajadores sanitarios contrajeron la enfermedad y siete han fallecido, según los datos facilitados por los África CDC.

A diferencia de la cepa de Zaire, registrada en epidemias de la enfermedad en la vecina República Democrática del Congo (RDC), todavía no existe una vacuna aprobada para la cepa de Sudán.

La cepa es menos transmisible y tiene menor mortalidad

Esta cepa no sólo es menos transmisible sino que presenta una menor mortalidad (40 % – 100 %) que la de Zaire (70 % – 100 %).

«Uganda ha demostrado que se puede derrotar al ébola cuando todo el sistema trabaja en conjunto. (…) Las lecciones aprendidas y los sistemas implementados para este brote protegerán a los ugandeses y a otros en los próximos años», destacó en un comunicado el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus.

«Sin vacunas ni tratamientos este fue uno de los brotes de ébola más desafiantes de los últimos cinco años, pero Uganda mantuvo el rumbo y perfeccionó continuamente su respuesta. (…) Gracias a esta victoria el año empieza con una nota de esperanza para África», añadió, por su parte, la directora para África de la OMS, Matshidiso Moeti.

Países como la RDC, Kenia, Tanzania, Ruanda y Somalia se declararon en alerta para evitar una posible expansión del virus.

Descubierto en 1976 en RDC -entonces llamada Zaire-, el ébola es una enfermedad grave, a menudo mortal, que afecta a humanos y primates y se transmite por contacto directo con la sangre y fluidos corporales de personas o animales infectados.
Causa hemorragias graves y sus primeros síntomas son fiebre repentina y alta, debilidad intensa y dolor muscular, de cabeza y de garganta, además de vómitos.

El brote de ébola recién finalizado es el séptimo que golpeó a Uganda desde que se tienen registros.