Madrid (EFE).- Santiago Sánchez Cogedor ha sido ya liberado y se encuentra en estos momentos en la Embajada española en Irán a la espera de poder regresar a España.
Según ha explicado en declaraciones a EFE su madre, Celia Cogedor, el joven ha sido liberado y trasladado a la Embajada española, donde espera los trámites necesarios y la organización de los vuelos para poder regresar.
La Embajada de Irán en España ha dado a conocer esta tarde, en un mensaje en la red social X, la liberación del madrileño, que fue detenido y encarcelado en ese país en octubre de 2022 tras visitar la tumba de Mahsa Amini.
La Embajada de la R. I. de Irán se complace en informar la liberación de Santiago Sánchez Cogedor, el único ciudadano español preso en Irán. Su liberación se realiza en el marco de relaciones amistosas e históricas entre los dos países y en cumplimiento de leyes. 🇮🇷🇪🇦
— Embajada de Irán en España (@IraninSpain) December 31, 2023
La liberación, según Irán, se realiza «en el marco de relaciones amistosas e históricas entre los dos países y en cumplimiento de leyes».
Celia Cogedor se ha mostrado «abrumada» por la noticia, de la que se ha enterado esta tarde a través de un traductor de la Embajada de Irán.
Sánchez Cogedor, madrileño de 41 años, fue detenido en octubre de 2022 cuando viajaba a pie hacia Catar con motivo del Mundial de Fútbol que se celebró en ese país. Era el único español preso en Irán.
Las muerte de Mahsa Amini
El 2 de octubre del pasado año fue apresado en la ciudad kurda de Saqqez tras visitar y fotografiar la tumba de Mahsa Amini, cuya muerte por llevar mal colocado el velo originó fuertes protestas en el propio país, y gran parte del mundo, que se apagaron tras una fuerte represión que causó 500 muertos, miles de detenidos y varias ejecuciones de manifestantes.
El ciudadano español fue detenido y trasladado a prisión, donde ha estado más de 14 meses. Allí, inició una huelga de hambre para reclamar un mejor trato en la cárcel y su liberación. Según relataba su madre a EFE hace unos meses, en prisión organizaba partidos de fútbol, voleibol y torneos de ajedrez.

«Pambu (como le llaman a Santiago su familia y amigos) ahora está más tranquilo y se ha tomado su estancia en la cárcel iraní como un voluntariado, porque allí hay mucha gente a la que poder ayudar», declaraba su madre el pasado octubre.
La familia de Santiago llegó a recurrir al Real Madrid para que el club de fútbol mediara con Irán para conseguir su liberación, si bien éste no respondió a la petición de ayuda.
Desde que fue detenido, la diplomacia española ha mantenido gestiones con Irán para su liberación.









