Jerusalén, 24 mar (EFE).- El ministro israelí de Defensa, Israel Katz, aseguró este martes que el Ejército controlará los puentes restantes sobre el río libanés Litani, así como el área sureña del Líbano que discurre hasta el mismo.
Según anunció en un comunicado, los cinco puentes «utilizados por Hizbulá» sobre el río Litani ya han sido detonados, y que el Ejército «controlará los puentes restantes y la zona de seguridad hasta el Litani».
רה"מ בנימין נתניהו ואני הורינו לצה"ל להשמיד באופן מיידי את כל הגשרים מעל לנהר הליטני שמשמשים לפעילות טרור, כדי למנוע מעבר של מחבלי חיזבאללה ונשק דרומה, ובנוסף לכך להאיץ את הרס הבתים הלבנונים בכפרי המגע כדי לסכל איומים על היישובים הישראלים – בהתאם למודל בית חאנון ורפיח בעזה.
— ישראל כ”ץ Israel Katz (@Israel_katz) March 22, 2026
צה"ל… pic.twitter.com/YA200v1211
El ministro no detalló si el control será temporal o por cuánto tiempo se extenderá y reiteró que los «cientos de miles de residentes» expulsados del sur del Líbano por los bombardeos israelíes no volverán a sus hogares hasta que Israel garantice la seguridad de sus ciudadanos.
Miles de desplazados
«El principio es claro: si hay terrorismo y misiles, ni casas ni residentes», alertó Katz, quien días atrás dijo que toda estructura próxima a la frontera será destruida siguiendo el modelo de las ciudades gazatíes de Beit Hanún y Rafah (ambas devastadas prácticamente en su totalidad y aún ocupadas militarmente).

La «zona de seguridad» del Líbano mencionada por Katz cubre una distancia extensa entre la Línea Azul (la divisoria ‘de facto’ entre ambos países) y el río Litani, de la que Israel ha forzado el desplazamiento de la población y donde operan sus tropas contra infraestructura de Hizbulá.
La ONU establece que todo este área ha de ser una zona desmilitarizada, salvo para la FINUL y el Ejército libanés.
Una zona prácticamente incomunicada

En los últimos días, Israel ha seguido bombardeando puentes en el sur del Líbano, lo que amenaza con dejar incomunicada toda la región fronteriza en medio de los combates con el grupo chií Hizbulá.
Como ya ocurrió durante el anterior conflicto de 2024, la franja más meridional del país permanece prácticamente inaccesible mientras la intensa campaña de bombardeos aéreos lanzada por Israel a comienzos de mes se solapa con una operación terrestre dentro del territorio libanés.
Unas 1.040 personas han muerto -entre ellas 118 niños- y cerca de 2.900 han resultado heridas en el Líbano desde el inicio de las hostilidades entre Hizbulá e Israel el pasado 2 de marzo, en el marco del ataque a Irán.
Francia condena «firmemente» la idea de Israel
El ministro de Exteriores de Francia, Jean-Noël Barrot, condenó «firmemente» la intención expresada por el Gobierno israelí de que su Ejército controle los puentes restantes sobre el río libanés Litani, así como el área sureña del Líbano que discurre hasta el mismo.
«Son declaraciones que condenamos firmemente y que, además, contravienen todos los grandes principios que, hasta ahora, y sin tener siempre éxito, han servido para intentar resolver los problemas de seguridad y estabilidad en el Líbano», declaró Barrot durante una comparecencia en una comisión parlamentaria.
Para el ministro de Exteriores francés, el Líbano «debe salir de esta crisis con su soberanía e integridad respetadas, y con el monopolio de la fuerza militar para casos legítimos».
Durante su comparecencia ante la comisión de Asuntos Exteriores de la Asamblea Nacional, Barrot recordó que el Líbano e Israel están «ante una oportunidad inédita» tras las conversaciones «a nivel infragubernamental entre representantes oficiales» de ambos de países, algo que no sucedía desde hace 40 años.
«Para esa oportunidad inédita, el gobierno del Líbano tiene que confirmar su intención de ir hasta el final en el desarme de Hizbulá mientras que las autoridades israelíes deben abandonar toda incursión terrestre (sur del Líbano) y dejar de bombardear zonas de infraestructuras civiles densamente pobladas, en concreto, Beirut», añadió.
«Después de más 40 años, veo que la gente (del Líbano) tiene ganas de pasar página y que el Estado tenga el monopolio de las armas», agregó Barrot.










