Santander (EFE).- Representantes de grandes empresas energéticas como Repsol, Endesa, Iberdrola y EDP han reclamado este martes una mayor simplificación de los trámites administrativos para proyectos de producción y distribución de energía eléctrica que, en su opinión, «son un dolor».
Esta es una de las demandas planteadas en el encuentro ‘Transición energética en Cantabria. Retos y oportunidades para un futuro sostenible’, organizado por el Club Español de la Energía, con el apoyo de la Fundación Repsol, y celebrado en el Palacio de la Magdalena de la capital cántabra.
La demanda de plazos administrativos más cortos ha sido coincidente en una mesa redonda en la que han participado el subdirector del proyecto Aguayo II de Repsol, Luis González Mateo; el director de Operaciones de redes de EDP Redes, Alberto Guerra; el responsable de Retail para la zona norte de Endesa, Javier Rives; la responsable de grandes cuentas en Cantabria de Iberdrola, Julia Soto; y el presidente del Sea of Innovation Clúster, Luis San Segundo.
Durante el debate, moderado por la delegada de la Agencia EFE en Cantabria, María Eugenia García Robles, el representante de EDP ha lamentado que haya proyectos para la mejora de las redes eléctricas que tienen una tramitación de «cinco años».
Con ese objetivo, ha apostado por un proceso de «desregulación» para las empresas encargadas de la gestión de las redes eléctricas, un asunto que, ha dicho, «lleva un largo tiempo empantanado».
La simplificación es atractiva
Alberto Guerra ha defendido que las empresas promotoras de proyectos energéticos esperan tener éxito y ha advertido de que las regiones «que ponen más problemas, se convierten en menos atractivas». «Todo lo que potencie la simplificación administrativa será una ventaja», ha resumido.
Julia Soto ha demandado colaboración entre empresas y administraciones, a las que ha pedido apoyo para la puesta en marcha de proyectos como ‘hubs’ de recarga eléctrica o para aumentar las infraestructuras logísticas, para lo que ha incidido en la necesidad de reducir las tramitaciones.

La representante de Iberdrola también ha hecho un llamamiento a los ayuntamientos para que apliquen una «vigilancia activa» en los puntos de recarga eléctrica para que esas plazas no sean ocupadas por vehículos de combustión, para contribuir de esa forma a la movilidad sostenible.
El subdirector del proyecto de Aguayo II ha insistido en que tramitaciones «tan largas» como las que tienen que soportar las infraestructuras hidroeléctricas «dificultan la toma de decisiones por parte de las empresas», por lo que ha pedido «más agilidad».
«Para una instalación que tiene un plazo tan largo de tramitación y tan extenso de construcción, cuando empiezas a recuperar la inversión ha pasado mucho tiempo», ha argumentado Luis González Mateo.
«Siempre nos dicen que van a reducir los plazos, pero siempre nos chocamos con eso», ha concluido Javier Rives, representante de Endesa.
La ampliación de Aguayo más cerca
Antes, el director de Operaciones para Europa y Latinoamérica de energética, Enrique Pedrosa, ha avanzado que la compañía espera tener este año la concesión hidráulica para el uso del agua destinado a la ampliación de la central hidroeléctrica de Aguayo, un paso anterior a la autorización administrativa previa para la construcción de la obra de esa infraestructura de bombeo que la compañía energética espera recibir en enero.
Pedrosa ha defendido que la central de bombeo de Aguayo II refuerza la seguridad energética y contribuye a la transición hacia un sistema más sostenible y ha destacado que el proyecto se encuentra en una fase «especialmente avanzada de tramitación».
Ha advertido que los proyectos de bombeo se enfrentan a largos plazos de tramitación, extensos plazos de construcción y elevados costes de inversión, y dependen «por completo de las condiciones del mercado asumiendo riesgos financieros derivados de la volatilidad».
Por ello, el representante de Repsol considera necesario abordar el reto regulatorio y avanzar en el diseño de mecanismos para una retribución adecuada para esta generación energética y ha pedido que el futuro mercado de capacidad «reconozca y tenga en cuenta las peculiaridad de una tecnología de almacenamiento distinta», ha concluido.