Bruselas/Santander (EFE).- La Comisión Europea (CE) anunció este miércoles una asignación de 180 millones de euros para las obras de ampliación de la central hidroeléctrica de San Miguel de Aguayo, denominado Aguayo II, según informó la institución en un comunicado.
El Ejecutivo comunitario destacó que esta central de almacenamiento por bombeo reversible -incluida el pasado diciembre en la lista de proyectos de interés común de la Unión Europea – «combina una eficiencia mejorada en la generación energética de renovables con una instalación subterránea, sin la necesidad de ampliar los depósitos actuales de agua» y «por tanto sin impacto en el medio ambiente».
La dotación para el proyecto cántabro de Repsol forma parte de los casi 650 millones de euros en ayudas que el Ejecutivo comunitario ha distribuido entre catorce proyectos de infraestructuras energéticas que «jugarán un papel crucial en el fortalecimiento de la seguridad energética de Europa, aumentando la integración de la energía renovable, y la competitividad» del bloque.
Este es el resultado de la convocatoria que Bruselas lanzó en abril del pasado año para financiar infraestructuras estratégicas con cargo a la Facilidad Conectar Europa (CEF, por sus siglas en inglés).
El resto de los proyectos seleccionados se desarrollan en países como Francia, Alemania, Austria, Eslovaquia o Países Bajos, mientras que otros son iniciativas conjuntas entre varios de ellos, como uno en el que participan los tres bálticos (Estonia, Lituania y Letonia) y Polonia o una red inteligente entre Rumanía y Bulgaria.
Proyecto estratégico
Repsol ha celebrado el apoyo de la Comisión Europea a la ampliación de la central hidroeléctrica cántabra y ha valorado que la asignación de esos fondos refleja que se trata de un proyecto de carácter estratégico del proyecto.
Esta línea de financiación de la UE prioriza proyectos que refuerzan energía, transporte e infraestructuras digitales.
Repsol ya dispone de la nueva concesión hidráulica por cincuenta años para la central otorgada recientemente por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, lo que supone un hito clave dentro del proceso de tramitación, ha destacado la compañía.

El proyecto de ampliación de Aguayo supone incrementar en mil megavatios la capacidad instalada de la actual central de bombeo y elevarla hasta 1.400 megavatarios, con una producción anual de 2.000 gigavatios al año, la energía necesaria para abastecer más de 800.000 hogares en España.
Se convertiría así en la segunda más grande de España de sus características, ha asegurado la empresa, lo que contribuiría a reforzar el sistema eléctrico y facilitar la integración renovable en la península.
La compañía sigue trabajando para obtener todas las autorizaciones necesarias que permitan la ejecución de ‘Aguayo II’, que tendrá una inversión en torno a los 900 millones de euros, una de las mayores de carácter privado en Cantabria.
Durante la fase de construcción, que se estima que dure entre cuatro y cinco años, la empresa prevé la creación de mil puestos de trabajo directos e indirectos.
Espaldarazo definitivo
La presidenta de Cantabria, María José Sáenz de Buruaga, ha felicitado a Repsol por el apoyo económico europeo para la ampliación de la central hidroeléctrica de San Miguel de Aguayo, que considera «un espaldarazo definitivo» al proyecto.
Sáenz de Buruaga ha destacado en sus redes sociales que se trata de una «excelente noticia para Cantabria» y ha recordado que el proyecto de Repsol prevé una inversión de 800 millones de euros que «va a convertir a la central cántabra en la segunda más grande de toda España».
La jefa del Ejecutivo regional ha subrayado que la ampliación de la central de Aguayo es un proyecto fundamental para dotar de estabilidad al sistema eléctrico nacional. «Era estratégico antes del apagón y ahora es urgente», ha aseverado.
Y ha pedido al Gobierno de España que resuelva la regulación del sistema eléctrico. «Ya solo queda que el Gobierno de Sánchez resuelva de una vez por todas el marco regulatorio y deje de estar de brazos cruzados, porque los proyectos industriales de Cantabria siguen esperando y necesitando ese enchufe para hacerse realidad. Fue una de las primeras medidas que pedí a Sánchez en Moncloa y seguimos esperando», ha concluido.