Un participante en la tractorada de este jueves en Santander quema una bandera de la Unión Europea frente a la Delegación del Gobierno en Cantabria. EFE/Pedro Puente Hoyos

Tensa tractorada en Santander: empujones con policías y reproches a los políticos

Santander (EFE).- La protesta de los ganaderos cántabros con una tractorada en Santander ha tenido momentos de tensión, con enfrentamiento y algunos empujones entre algunos de los manifestantes y agentes policiales y reproches a los diputados regionales.

Uno de los momentos más tensos se ha vivido ante la Delegación del Gobierno, donde ha culminado esta protesta y donde el responsable de esta institución, Pedro Casares, tenía previsto recibir a representantes del sector.

Los ganaderos han exigido mediante gritos a Casares que bajara a hablar con ellos y, a la llegada del delegado, le han pedido que lleve al Congreso las propuestas y necesidades del sector primario, entre las que figuran más control sobre los ataques del lobo al ganado, cambiar las medidas de gestión de la dermatosis nodular y el rechazo al tratado con Mercosur.

El delegado les ha trasladado que «hay que buscar un equilibrio» entre las exigencias de los ganaderos y de las asociaciones ecologistas respecto a la gestión del lobo.

Casares también ha escuchado quejas por la actuación policial y ha insistido en que el Gobierno de España trabaja por el campo.
En respuesta, le han dicho que lo que el sector quiere es trabajar» y que «el juego político lo paga el campo», y le han entregado el manifiesto del sector.

Uno de los momentos de enfrentamiento se ha producido, precisamente, en la entrada de la Delegación.
Fue cuando tractores invadieron la acera ante el edificio. Además, han dejado en la puerta un ternero muerto, como muestra de protesta por los ataques del lobo.

Y al tratar de impedirlo la Policía ha habido enfrentamiento y empujones.

Tractores aparcados frente al Parlamento de Cantabria en la jornada de protesta de los ganaderos de este jueves en Santander. EFE/ Pedro Puente Hoyos

«Tenéis al campo muy enfadado»

En esta nueva tractorada por las calles de Santander, dentro de la protesta organizada en varias ciudades contra el acuerdo UE-Mercosur, la primera parada ha sido en el Parlamento de Cantabria, donde uno de los representantes del sector ya ha advertido a un grupo de diputados autonómicos de que tienen «al campo muy enfadado».

En la protesta, organizada por todas las organizaciones agrarias con presencia en la región, participan un centenar de tractores.
Pasado el mediodía es cuando han llegado a las puertas del Parlamento de Cantabria con la intención de entregar a los grupos políticos un manifiesto con sus demandas.

Entre ellas está el rechazo a la entrada en vigor del acuerdo con Mercosur, la exigencia de que el lobo no vuelva al Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y la advertencia de que la reducción de los fondos de la Política Agraria Común «no la va a pagar el campo».

Cuando un grupo de ganaderos ha intentado entrar a la Cámara regional, los agentes de la Policía Nacional desplegados les han cortado el paso para impedirles el acceso, lo que ha provocado también momentos de tensión. Tras unos minutos, se ha dejado pasar a los representantes de las organizaciones agrarias.

Una vez en el patio del Parlamento, el secretario general de UGAM-COAG, Luis Pérez Portilla, se ha dirigido a un grupo de diputados autonómicos, entre los que estaban los portavoces del PP, Juan José Alonso, del PRC, Pedro Hernando, del PSOE, Mario Iglesias, y de Vox, Leticia Díaz, además del parlamentario no adscrito, Cristóbal Palacio.

Se ha quejado de que se haya impedido a los ganaderos la entrada «a la casa de todos» para entregar un papel con sus demandas y ha exigido a los diputados que se pongan de acuerdo para aprobar unos presupuestos autonómicos «realistas» para este año, después de que no saliesen adelante.

A la salida de los representantes de los ganaderos, una joven ha leído el manifiesto para incidir en las mismas demandas, para, a continuación, seguir con la tractorada hasta la sede de la Delegación del Gobierno en Cantabria.