La responsable de producción del Palacio de Festivales de Cantabria, Isabel Ibarra (2i), el director de la obra, Sergio Maggiolo (2d) y el productor, Caque Trueba (d), durante la presentación de "Macho", un monólogo que protagoniza Juan Trueba (i). EFE/ Celia Agüero Pereda

Trueba & Trueba exploran la paternidad y los machismos aprendidos en el monólogo «Macho»

Santander (EFE).- La paternidad, la herencia emocional y los machismos aprendidos atraviesan «Macho», el monólogo teatral de la compañía cántabra Trueba & Trueba que se estrena este jueves, 12 de febrero, en el Palacio de Festivales de Cantabria como parte de su nueva programación.

La obra se construye desde la experiencia personal y propone al espectador un papel activo, alejándose del teatro convencional, para situarse en un formato vivo y cambiante, influido por el teatro neofuturista.

La responsable de producción y programación del Palacio de Festivales, Isabel Ibarra, el director Sergio Maggiolo, el actor Juan Trueba y el productor Caque Trueba han presentado en rueda de prensa este estreno, que se basa en la vivencia del actor al convertirse en padre y en la revisión crítica de los comportamientos machistas interiorizados.

A través de recuerdos íntimos, humor incómodo y momentos de participación directa del público, la obra desmonta el mito del «macho alfa» y expone cómo esos modelos aprendidos experimentan la amistad, el deseo, la violencia, el amor, la paternidad y la pérdida.

El actor Juan Trueba ha explicado que el origen de la obra es su propia historia familiar con la figura de su padre.
Su fallecimiento y la influencia recibida se entrelazan con la pregunta sobre qué tipo de herencia quiere dejar a su hijo y, por extensión, a los hombres del futuro.

No hay extremos

La obra no plantea personajes extremos ni discursos cerrados, sino un recorrido por zonas grises en las que cualquier espectador puede reconocerse, ya que huye del juicio y se apoya en la honestidad como punto de partida.

La responsable de producción del Palacio de Festivales de Cantabria, Isabel Ibarra (2d), el director de la obra, Sergio Maggiolo (i) y el productor, Caque Trueba (d), durante la presentación de «Macho», un monólogo sobre la masculinidad que protagoniza Juan Trueba (2i) este martes en Santander. EFE/ Celia Agüero Pereda

Desde el equipo creativo, el director de este monólogo ha destacado el carácter retador del proyecto al abordar la masculinidad desde un punto de vista masculino, con cuestiones como la responsabilidad, el machismo o la violencia ejercida contra las mujeres.

Y ha señalado que el proyecto plantea qué conversaciones necesitan tener los hombres y hasta dónde pueden llegar, sin pretender ofrecer respuestas, sino abriendo un espacio para la reflexión compartida.

La puesta en escena refuerza esta idea de exposición y riesgo porque el público deja de ser un observador pasivo y participa con sus decisiones en el desarrollo de la función, influyendo directamente en el recorrido del monólogo.

La escenografía, una metáfora

La escenografía, una estructura piramidal formada por múltiples sillas, funciona como metáfora del propio personaje y del equilibrio inestable que atraviesa durante la obra, con la que el intérprete interactúa de manera constante.

Más allá de la función, el objetivo del equipo es que la experiencia continúe fuera del escenario con un monólogo que busca provocar conversación, generar preguntas y permitir que cada espectador identifique qué aspectos reconoce en sí mismo.

Para la compañía, si al salir del teatro el público siente la necesidad de dialogar y reflexionar sobre lo visto, la obra habrá cumplido su propósito.