Santander (EFE).- El Servicio de Atención a Emergencias 112 del Gobierno de Cantabria atendió 283.145 llamadas en 2025, un 3,11 por ciento más que un año antes, que derivaron en 84.711 emergencias gestionadas, lo que representa un incremento del 7,14 por ciento si se comparan con 2024.
La consejera de Presidencia y máxima responsable de la atención a emergencias, Isabel Urrutia, ha hecho balance este viernes del servicio prestado el año pasado por el 112 de Cantabria, que ha valorado de forma «positiva», destacando la «profesionalidad» de la plantilla.
Urrutia ha destacado que 2025 fue un año de mucha actividad en el ámbito del sistema autonómico de protección civil, con un incremento de las llamadas de emergencia en un 7,70 por ciento, hasta 154.782, mientras que las informativas crecieron un 3,12 por ciento.
También aumentaron las ‘maliciosas’ en un 7,21 por ciento, aunque estas continúan su tendencia a descender, con una bajada del 22 por ciento en cinco años, mientras que las llamadas no operativas cayeron un 4,87 por ciento.
En total, el 112 atendió el año pasado cada día 776 llamadas, de las que 425 se correspondieron a situaciones de emergencia.
Las sanitarias volvieron a ser el año pasado las más habituales, hasta un tercio del total de las gestionadas por este servicio (27.500), aunque registraron un ligero descenso del 0,96 por ciento, con respecto a 2024.
A continuación se situaron las emergencias relacionadas con el tráfico que crecieron un 6,69 por ciento, hasta las 21.500, mientras que las vinculadas a la seguridad ciudadana fueron, 15.800, un 0,06 por ciento más.
Mas actuaciones de bomberos y rescatadores
El año pasado se produjo un incremento del 2,82 por ciento en las actuaciones de los bomberos del Gobierno de Cantabria, un 2,98 por ciento más, de las que 2.066 fueron para atender emergencias, lo que representa un aumento del 3,82 por ciento, mientras que el resto tuvieron un carácter preventivo.
Aumentaron también en un 5,81 por ciento las intervenciones de los rescatadores de Protección Civil, hasta las 346 salidas, en 221 casos para atender emergencias, un 6,25 por ciento más que en 2024.
Del total de eses emergencias, 124 fueron en montaña, entre las que se incluye 15 accidentes deportivos, 11 relacionadas con accidentes de tráfico, 39 con la costa y la playa. Se han realizado también 19 traslados sanitarios en helicóptero.

Urrutia ha atribuido estos incrementos al aumento del turismo en Cantabria, que ha señalado, repercute en las emergencias en la región y que ha provocado que su número se incremente también fuera de los meses de verano, y crezcan en junio o noviembre.
Ha recordado que la comunidad autónoma vivió el año pasado un verano muy cálido y menos lluvioso de lo habitual, lo que, ha incidido, influye en el aumento de las emergencias, que se concentraron más en verano, pero crecieron mucho fuera de esa estación.
«La desestacionalización por la que llevamos trabajando mucho tiempo en el Gobierno de Cantabria, pues también se nota en los datos y refleja como mayor mes de aumento de subida en el número de emergencias el mes de noviembre», ha destacado.
Así, ha detallado que, aunque agosto volvió a ser el mes con más incidencias gestionadas (9.104), por delante de julio (9.100), noviembre fue el tercero con 7.100 emergencias gestionadas y números muy similares a junio, septiembre, octubre y diciembre.
2025, «un año fatídico en las carreteras»
La consejera ha desgranado que a través de todas esas actuaciones de los servicios de emergencias se atendieron el año pasado a 205 personas, de las cuales 24 había fallecido, 25 presentaban un estado muy graves, 67 grave y 89 leve.
Y ha valorado que 2025 fue «un año fatídico en las carreteras» con 20 fallecidos, un número «elevadísimo para una comunidad autónoma tan pequeña como Cantabria», ha alegado.
Urrutia ha remarcado, además, que junio fue un mes «malo» y «especialmente activo» en rescates, con 41, un 141 por ciento más que el año anterior (24). Además, ha detallado que se produjeron incidentes graves con dos fallecidos de origen extranjero en los Picos de Europa.
También ha lamentado que se produjeron dos ahogamientos, un accidente mortal al caer un niño desde un acantilado y la muerte de un piragüista en el pantano del Ebro.









