Ensayo del Coro Joven de Santander, bajo la dirección de Cesar Marañón. EFE/Eva García

Los coros ¿Tradición en vías de extinción?

Santander (EFE).- Trabajo en equipo y respeto son algunos de los valores que pueden calar en jóvenes que se animan a participar en coros, una afición que, pese a la tradición que ha tenido, está en decadencia en Cantabria.

El director del Coro Joven de Santander, César Marañón, lamenta que hay mucho desconocimiento hacia el mundo coral porque suele asociarse a la imagen del coro tradicional de una iglesia y aboga por que ese concepto «evolucione».

Banner WhatsApp

A su juicio, el panorama coral «más potente» está en el País Vasco y Cataluña, porque «lo cuidan y le dan una oportunidad», y explica que en regiones como Cantabria «hay mucha tradición pero no hay coros».

«No llegamos a doce coros infantiles. A lo largo de todo el año solo hay entre siete y ocho. No hay formación coral y están desapareciendo», dice a EFE.

Entorno sano

Marañón reivindica que los valores de estas formaciones son los más completos dentro del mundo de las artes escénicas, porque incluyen desde la técnica y la proyección vocal hasta el trabajo en equipo.

Fotografía de archivo de un coro en una actuación en la iglesia Santa María de los Ángeles, de San Vicente de la Barquera. EFE/ Pedro Puente Hoyos

También enseña a mezclarse con gente de todo tipo y el respeto, lo que hace de este ambiente un entorno «muy sano».

«Hay chavales que sufren mucho, que les hacen bullying. Además las redes sociales no ayudan. Para ellos el coro es un espacio seguro», considera.

A los chicos que entran al Coro Joven, que actualmente conforman 60 personas entre 16 y 28 años, les hace una prueba en la que exige «el mínimo» porque, por encima de todo, busca que disfruten.Cantar «sana»

El director asegura que cantar «sana mucho». «Hay médicos que lo recetan», dice.

Y señala que «los chavales están felices» con los conciertos y la proyección que han tenido gracias a TikTok, que acerca su trabajo a otros jóvenes.

El coro nace en el seno de la Escuela de Artes Escénicas de Santander, donde Marañón es profesor de canto. Él, por su parte, considera esta agrupación su proyecto «más ambicioso».

Pocas subvenciones

En la actualidad preparan diversos conciertos que se suman a los ya celebrados en Navidad y a las iniciativas que se han viralizado en redes sociales, como la producción audiovisual en la que cantan ‘Una diva’, de Melody, que fue producido y publicado por RTVE.

Sus proyectos más próximos son una gala por el Día de la Mujer, en la Sala Argenta del Palacio de Festivales de Cantabria el 6 de marzo.

También un concierto el 20 de marzo de música sacra en Torrelavega, como parte del Jornadas de Música Coral Religiosa de esta ciudad.

Todo con esfuerzo, también económico: algunos viajes e iniciativas se los han tenido que financiar ellos mismos porque «hay muy pocas subvenciones para asociaciones culturales».

Marañón asegura que los presupuestos con los que cuentan «dan para el bus y poco más».

«Todos quieren cultura pero gratis. Hay veces que nos piden tocar y digo que no porque quieren que lo hagamos gratis, y esto es trabajo. La única excepción es cuando alguna vez hacemos conciertos benéficos», dice.

Explotar el potencial

De sus clases han salido artistas como Teyou, que acaba de pasar por el programa Operación Triunfo, Nacho Zorrilla, que forma parte de Proyecto Zarza, la compañía joven del Teatro de la Zarzuela, o Diego de Domingo, que ha protagonizado varios musicales en teatros de Madrid.

Fotografía de archivo del Joven Coro de Madrid. EFE/Mariscal

«Eso es lo que aporta, que los chavales tengan referentes porque les motiva un montón», apunta.

Marañón cree que «si hay potencial, hay que explotarlo». «Que lo intenten, el no ya lo tienen», advierte.