Imagen de archivo del incendio forestal que afectaba este miércoles a Merilla (Cantabria). EFE/ Iratxe Rodríguez García

Mejora situación de los incendios forestales en Cantabria: 7 continúan activos y 14 controlados

Santander (EFE).- Cantabria tiene en estos momentos activos siete incendios forestales y 14 controlados tras una mejoría de las condiciones meteorológicas, si bien los índices de riesgo continúan en valores medios y altos en toda la comunidad autónoma.

«La notable mejoría en las condiciones meteorológicas ha echado una mano para que el extraordinario trabajo del operativo de extinción de incendios de la Consejería de Desarrollo Rural haya sido mucho más efectivo durante la pasada madrugada», ha destacado en un audio remitido a los medios de comunicación el director general de Montes del Gobierno de Cantabria, Ángel Serdio.

De los 37 incendios que se resgistraron en la jornada de ayer, «únicamente» hay 14 controlados y siete activos.

Se mantiene el nivel máximo de alerta

Los fuego activos se encuentran en los municipios de Ruesga, Villacarriedo, Bárcena de Pie de Concha, Vega de Pas, Saro, Arenas de Iguña y Molledo.

No obstante las autoridades advierten de que, a pesar de esta mejoría en la meteorología, los índices de riesgo continúan mostrando valores medios y altos en toda la comunidad autónoma.

Por ello, el Gobierno regional mantiene activo el nivel máximo de alerta y el total del dispositivo de extinción.

Cantabria vivió «horas muy complicadas» por los incendios forestales, según reconoció ayer el ejecutivo autonómico, con 60 fuegos en 24 horas, lo que llevó a pedir «responsabilidad» y colaboración ciudadana para dar a los autores de los fuegos, todos provocados.


Ante lo delicado de la situación, las autoridades emitieron una comunicación, dentro del protocolo que se establece en la preemergencia, aconsejando el uso de mascarillas por el humo y la limitación de actividades al aire libre, especialmente a todas las personas que sean vulnerables.

La región está dentro de su época de mayor riesgo de incendios -desde diciembre hasta abril- y las altas temperaturas y el viento sur, junto a la baja de humedad, contribuyeron a una mayor propagación de estos fuegos.