Santander (EFE).- Las calles de Santander se han llenado este domingo de miles de personas para celebrar el Día Internacional de la Mujer, en una manifestación que solo se ha quedado en silencio para recordar, durante un minuto, a los seis jóvenes fallecidos tras el siniestro de El Bocal y a la única superviviente en ese suceso.
Una batucada a cargo de la agrupación Percumozas ha inaugurado la marcha, que ha arrancado en la plaza de Puertochico y ha recorrido el Paseo Pereda y Calvo Sotelo hasta llegar a la plaza del Ayuntamiento.
A lo largo del trayecto distintas organizaciones y asociaciones feministas han alzado sus pancartas y gritos reivindicativos, que han incluido palabras para las mujeres trans, las interraciales y la precariedad laboral a la que se enfrentan las mujeres.
Distintas generaciones se han reunido en esta cita anual que celebra y reivindica la mujer trabajadora, porque «si las mujeres paran, el mundo para».
También han denunciado la violencia machista, con mensajes como «los violadores existían antes que la minifalda» o «el machismo mata el feminismo salva vidas».

A mitad de recorrido, a la altura de la Catedral de Santander, la cabeza de la manifestación se ha echado a los lados de la calzada, abriendo un pasillo humano hasta el final de la multitud, por el que las Percumozas han ido avanzando.
Es entonces cuando se ha hecho el silencio y durante un minuto se ha recordado a las víctimas de El Bocal, que ha dejado paralizada la arteria principal de la ciudad.
Una vez finalizado, las percusionistas han roto el silencio al ritmo de sus tambores y de los gritos de todos los asistentes.
La manifestación ha avanzado hasta la plaza del Ayuntamiento, donde han leído el manifiesto por el 8M.









