Santander (EFE).- La prevalencia del melanoma se ha duplicado en los últimos diez años pero la medicina personalizada, la terapia celular dirigida y la inmunoterapia han mejorado «de forma espectacular» el pronóstico.
Y sigue siendo clave la detección precoz y aplicarse fotoprotector.
El jefe de servicio de Dermatología del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Marcos González, señala que es muy importante prevenir en una entrevista concedida por el Día del Melanoma y de las Manchas Cutáneas.
Para prevenir, los expertos recomiendan seguir lo que denominan la regla «A, B, C, D».
Se trata de tener cuidado si se detecta en la piel una lesión asimétrica, que tenga zonas diferentes tanto en la pigmentación como en la morfología, con bordes irregulares o poco definidos.
Otra señal de alarma es cuando aparecen colores como el negro, el blanco, o el rosado, por ejemplo.
También se debe prestar más atención a las lesiones de más de 5 milímetros.
Y hay que hacer seguimiento de la evolución.
«Hay que conceder importancia a lesiones pigmentadas que pueden aparecer de forma brusca y que comienzan a crecer, sobre todo en determinadas localizaciones, en la espalda en el caso de los varones y en las piernas en el de las mujeres, que son zonas de más riesgo», advierte González.
El aumento de tamaño, y si crece de forma rápida o irregular, son cuestiones que hay que tener en cuenta.
Protegerse
Para evitar las manchas cutáneas y que deriven en melanomas es necesaria la fotoprotección.
Se recomienda gorros, viseras, gafas de sol y otras prendas.
Y además hay que aplicarse de forma correcta los protectores solares.
Deben tener un filtro mayor de 30 y ponerse media hora antes de la exposición solar.
También se debe aplicar de forma generosa por toda la superficie que vaya a estar expuesta.

«En la cara siempre, sin olvidar los pabellones auriculares, los labios, los párpados, el cuello, que son zonas que a veces se nos olvidan… y después el resto del cuerpo que vaya a estar expuesto, incluyendo siempre los pies», indica Marcos González.
El jefe de servicio de Valdecilla insiste en que es importante que se aplique abundantemente.
Hay que renovarlo cada 2 horas, o después de bañarse o hacer ejercicio.
Mejor pronóstico
La prevalencia en España del melanoma ronda los 9 casos por cada 100.000 habitantes al año, señala el jefe de servicio de Dermatología.
Es un tumor que está en continuo aumento, ya que la incidencia se ha duplicado en 10 años.
El pronóstico, con todo, «ha mejorado espectacularmente y, sobre todo, es fundamental la detección precoz».
«Con una detección precoz, la curación es del cien por cien», pero incluso en fases ya más avanzadas de melanoma, con los nuevos tratamientos disponibles, «ha existido una revolución importante en los últimos cinco años».
En parte, ha sido gracias a la terapia celular dirigida y la inmunoterapia.
Estos tratamientos permiten que melanomas en fase avanzada tengan un pronóstico más favorable.
Aunque el tratamiento inicial del melanoma es quirúrgico, un siguiente paso, según la afectación y en función de una serie de parámetros, son estos tratamientos más innovadores por parte de Oncología Médica, que permiten mejorar notablemente la supervivencia.
Teledermatología con Primaria
González también explica que una herramienta que se está potenciando en los hospitales de Cantabria es la conexión con Atención Primaria con la teledermatologia, que permite un triaje ágil y rápido de las lesiones en las que se ve riesgo.
Con una breve historia clínica y unas imágenes que mandan al hospital desde Atención Primaria, los profesionales de Atención Especializada evalúan con rapidez y pueden realizar un filtro rápido, de modo que aquellas lesiones que sean sospechosas de malignidad se ven rápidamente en la consulta.
Incluso en algunos casos ya directamente se envían a quirófano para operarlas.
«Es una herramienta muy importante que nos permite cribar y agilizar las lesiones que requieren una atención inmediata», dice González.
En los últimos 18 meses se ha experimentado un desarrollo importante y «es una vía muy útil porque muchas veces con una imagen es suficiente para establecer el diagnóstico claramente y priorizar la atención del paciente».
«Es muy beneficioso porque se acortan mucho los plazos, e incluso se evitan desplazamientos de los pacientes al hospital. Los dos aspectos fundamentales es agilizar y priorizar y atender rápidamente a aquello que lo precisa», señala. EFE







