Santander (EFE).- La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) pronostica un verano de temperaturas elevadas en Cantabria, que ha vivido la primavera más cálida desde 1961, cuando comienza la serie histórica.
Según la predicción estacional para el verano, hay una alta probabilidad (de entre el 70 y el 90 %) de temperaturas más altas de la habitual en la región, en torno a medio grado por encima del promedio, ha explicado, en rueda de prensa, el delegado de la Aemet en Cantabria, Sergio Fernández.
Un indicador de que el verano será caluroso es la temperatura del Cantábrico, que en el mes de junio ya supera en entre 1 y 2 grados la media para ese mes.
Lo que no está tan claro es cómo va a ser la estación en precipitaciones, pero Fernández considera que lo más probable es que sea un verano típico en la región, donde lo habitual es que llueva un día de cada tres.
El verano astronómico comenzará el domingo 21 a las 9.24 horas, coincidiendo con el solsticio, aunque el meteorológico abarca los meses de junio, julio y agosto.
La primera ola de calor en mayo
La primavera ha sido «extraordinariamente cálida». La temperatura media ha superado en 1,9 grados el valor normal en esa época, lo que la convierte en la más cálida de la serie histórica, ha señalado el meteorólogo Leo Delgado, que ha hecho el balance de la estación que termina.
No ha sido el único registro de récord. En mayo Cantabria vivió su primera ola de calor en ese mes, en 17 de las 22 estaciones meteorológicas de la región se alcanzaron las máximas más altas de su historia, aunque con el matiz de que seis acumulan datos de menos de 30 años, y Torrelavega tuvo su primera noche tropical.
Los termómetros marcaron máximas de 37,2 grados en Ramales de la Victoria y 37,1 en el aeropuerto de Santander el 26 de mayo, otra efeméride para la Aemet en Cantabria.

En marzo se registraron dos entradas de viento sur los días 2 y 21, que dejaron episodios de incendios.
Y abril fue el más cálido de la serie, con solo cuatro días en todo el mes con temperaturas inferiores a lo normal, máximas de más de 30 grados en muchas localidades y otro oleada de incendios en torno al día 6.
Granizo y turbonada
La primavera en su conjunto ha sido normal en precipitaciones, con solo un 8 por ciento de lluvia acumulada menos de lo habitual.
Sin embargo, por meses, marzo ha sido húmedo, abril muy seco y mayo, húmedo.
Los episodios más destacables se registraron también en mayo, concretamente el día 3, cuando granizó en varias localidades del interior y se llegaron a acumular 13,8 litros por metro cuadrado en diez minutos.
Fue una supercélula (tormenta en rotación) de Los Corrales hasta Castro Urdiales de las 15.30 a las 17.30 horas.
Horas más tarde, entre las 20.00 y las 22.30 horas, se registró una línea de turbonada que recorrió el litoral y también dejó 13,4 litros de lluvia en diez minutos, causando inundaciones.
El año hidrológico, que va de octubre a septiembre, está siendo seco hasta ahora en Cantabria y toda la cornisa, al contrario de lo que está ocurriendo en la vertiente atlántica y mediterránea, donde es húmedo.










