Eva García | Santander (EFE).- Las personas ciegas o con alguna discapacidad visual podrán sentir el eclipse del 12 de agosto a través de un dispositivo que emite un sonido cuando se expone a la luz y permanece en silencio cuando percibe oscuridad.
La investigadora del Instituto de Física de Cantabria (IFCA) Rosa María Dominguez explica a EFE que la experiencia es «como escuchar la oscuridad y la luz» y que el dispositivo, llamado ‘Light Sound’, transforma en tiempo real las variaciones de la luz solar en sonido.
A través de unos cascos o unos altavoces, gente con una discapacidad visual o completamente invidente podrá percibir el eclipse a través del sonido.
El proyecto ‘Eclipse Inclusivo’, coordinado por el Instituto de Ciencias del Espacio y financiado por la Fundación Española para la Ciencia y Tecnología, permitirá que, a medida que la luna cubra el sol, el dispositivo emita un sonido que se acentúa y se vuelve más grave hasta desaparecer por completo durante la fase del eclipse total.
«Según va disminuyendo la intensidad lumínica, el sonido va variando y cuando no hay nada de luz, no hay sonido, se queda completamente en silencio. Si empieza a haber otra vez luz, va variando el sonido hacia tonos más graves o más agudos, según haya menos o más intensidad lumínica», describe el proceso la investigadora.

El dispositivo ha sido desarrollado con una tecnología de la Universidad de Harvard (Estados Unidos) y cedido al IFCA y otras entidades de divulgación científica del país para que desarrollen iniciativas para que las personas invidentes puedan disfrutar del eclipse, unas 55 en total.
Eclipse a bordo de un barco
El IFCA llevará este dispositivo a alta mar la tarde del eclipse, el próximo miércoles 12 de agosto, para que las personas con discapacidad visual que obtengan una de las 130 plazas que el Gobierno de Cantabria sortea para ver el eclipse desde un barco puedan disfrutar de este fenómeno.
Esta excursión, financiada por el Gobierno de Cantabria, navegará hasta pasado Cabo Mayor, en Santander, para evitar la mayor cantidad de contaminación lumínica y que la experiencia auditiva sea lo más fiel al eclipse posible, según resalta Dominguez.
Para la física, que compagina la investigación con la divulgación científica, tanto este dispositivo como otros de los que dispone el instituto permiten que la gente con algún tipo de discapacidad, a pesar de no poder percibir fenómenos como este con los ojos, tenga la oportunidad de sentirlos.









